La vuelta a clases en la provincia de Buenos Aires volvió a exponer problemas en el funcionamiento del transporte escolar rural, un servicio clave para que miles de estudiantes que viven en zonas alejadas puedan llegar a sus escuelas.
En distintos distritos del interior bonaerense se registraron demoras o interrupciones de recorridos ante protestas de proveedores transportistas, lo que dejó a numerosos alumnos sin la posibilidad de asistir a clases o generó complicaciones para sus familias, que debieron organizar traslados por cuenta propia.
En ese contexto, el senador provincial del PRO y exintendente de Junín en uso de licencia, Pablo Petrecca, presentó en la Legislatura bonaerense un pedido de informes para que el Poder Ejecutivo, a través de la Dirección General de Cultura y Educación, brinde detalles sobre el funcionamiento del servicio en toda la provincia.
“Un chico sin transporte escolar es un chico que el Estado deja afuera de la escuela.”
— Pablo Petrecca (@petreccapablo) March 7, 2026
En distintos distritos del interior bonaerense miles de estudiantes dependen del transporte escolar rural para poder estudiar.
Cuando ese servicio no funciona, el impacto es directo:
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La iniciativa busca conocer la cantidad de alumnos alcanzados por el transporte escolar rural, los recorridos operativos, las suspensiones registradas en los últimos años, el impacto en la asistencia y permanencia escolar, la ejecución presupuestaria y la situación de los prestadores del sistema.
“Cuando el transporte escolar rural no funciona, el resultado es simple y dramático: los chicos se quedan sin clases. Y detrás de cada chico que no puede ir a la escuela hay una familia que ve cómo el Estado no cumple con una obligación básica”, afirmó el legislador.
Uno de los factores que suele explicar las demoras en el inicio del transporte escolar rural es el desfasaje entre los costos que deben afrontar los prestadores y los valores que abona la provincia por kilómetro recorrido.
Según señalan transportistas y consejeros escolares de distintos distritos, la última actualización de tarifas se produjo a mediados de 2025, mientras que en el último año el precio del combustible registró incrementos cercanos al 47%, además de otras subas en los costos operativos, que desbalancearon de forma negativa la ecuación.
Ese desajuste lleva a que, al comenzar cada ciclo lectivo, muchos prestadores opten por no iniciar el servicio hasta que se definan nuevos valores o se renegocien las condiciones de los contratos.
De acuerdo con versiones que circularon entre consejeros escolares, desde la Dirección de Transporte provincial se habría anticipado una posible actualización del valor del kilómetro durante marzo. Sin embargo, voces del sector advierten que en años anteriores las soluciones se extendieron incluso hasta abril o mayo.
La situación se refleja en distintos puntos del interior bonaerense, donde las dificultades para poner en marcha los recorridos obligaron en algunos casos a la intervención de los municipios.
En Junín, distrito del que proviene Petrecca, hay servicios que todavía no se están prestando y el municipio resolvió hacerse cargo de uno de los recorridos para garantizar que los estudiantes puedan asistir a clases.
En Rauch, los transportistas habían decidido no iniciar el servicio debido al desfasaje entre las tarifas provinciales y los costos de operación. Frente a ese escenario, el municipio que conduce el intendente radical Maximiliano Suescun resolvió aportar 10 millones de pesos durante marzo para cubrir parte de los gastos mientras esperan una actualización de los valores por parte del gobierno de Axel Kicillof.
Transportistas rurales reclaman a Kicillof la actualización de tarifas La decisión abrió además un debate político a nivel local: sectores de la oposición reclaman que se utilice una mayor porción del Fondo Educativo para sostener el servicio, mientras que el gobierno municipal sostiene que esos recursos deben destinarse a otras prioridades del sistema educativo y no a cubrir obligaciones que corresponden a la Provincia.
Problemas similares también se registraron en otros distritos bonaerenses. En Balcarce, por ejemplo, algunos prestadores comenzaron a trabajar pero otros decidieron no hacerlo, lo que dejó a unos 400 estudiantes sin transporte escolar y obligó a muchas familias a trasladar a sus hijos en vehículos particulares.
Según informó el diario local La Vanguardia, desde el Consejo Escolar se les propuso a las empresas y choferes trabajar mediante una prórroga del contrato vigente durante 2025, acompañada del compromiso oficial de cancelar una deuda acumulada en un plazo de 15 días. Sin embargo, el ofrecimiento fue rechazado por los transportistas.
En Tres Arroyos también persisten inconvenientes para normalizar el servicio. La consejera escolar Carolina Brossio explicó a Diario 3 que los valores que actualmente ofrece la Provincia todavía se encuentran lejos de cubrir los costos que deben afrontar los transportistas.
“Aún se está muy lejos de lo que ofrece la Provincia de lo que requiere el transportista. Ellos tienen que poner combustible todos los días y afrontar costos muy altos”, sostuvo.
No obstante, la funcionaria indicó que desde la Dirección de Transporte provincial les informaron que en los próximos días podría anunciarse una actualización del valor del kilómetro recorrido, lo que permitiría avanzar hacia una normalización del servicio en varios distritos.
También hay inconvenientes en la zona rural de La Plata, Ayacucho, Punta Indio entre otros
En ese escenario, el pedido de informes presentado en la Legislatura apunta a obtener información oficial que permita dimensionar el alcance del problema y conocer qué medidas prevé adoptar la Provincia para evitar que estas situaciones se repitan cada año al inicio del ciclo lectivo.
Mientras tanto, en distintos distritos del interior bonaerense la normalización del transporte escolar rural sigue atada a una eventual actualización de las tarifas, un factor clave para que los prestadores retomen o sostengan los recorridos que permiten a miles de estudiantes llegar a sus escuelas.