La ilusión de Boca Juniors de sumar a Alan Lescano como la frutilla del postre de su mercado de pases se desmoronó en las últimas horas.
Pese a tener un acuerdo contractual avanzado con el jugador y la necesidad urgente de ocupar el cupo liberado por la cesión de Lucas Blondel a Huracán, las diferencias económicas entre Argentinos Juniors y Gimnasia y Esgrima La Plata dinamitaron la transferencia.
El mediocampista de 24 años era el apuntado por el Consejo de Fútbol para darle el salto de calidad final al plantel de Claudio Úbeda. Sin embargo, la complejidad de su ficha fue un obstáculo insalvable: el pase pertenece en partes iguales (50% cada uno) al club de La Paternal y al conjunto platense.
La estrategia del "Bicho" era adquirir la mitad restante del "Lobo" para luego vender el 100% a Boca, pero los números nunca cerraron para la comisión directiva del club platense encabezada por Carlos Anacleto. El Bicho pretendía comprar ese 50% y luego sacar una mayor ganancia en su transferencia a Boca.

Cristian Malaspina, presidente de Argentinos, fue el encargado finalmente de darle la mala noticia a Juan Román Riquelme. Al no poder unificar la propiedad del pase y al estirarse los tiempos, la venta se volvió imposible en los plazos que maneja el mercado. Así, Lescano seguirá en La Paternal con contrato hasta 2029.
Con esta negativa, el Xeneize da por finalizada su ventana de transferencias, salvo alguna sorpresa de último momento antes del martes. El balance deja tres incorporaciones de jerarquía: Santiago Ascacibar, Ángel Romero y Adam Bareiro.
Ahora, la dirigencia cambiará el foco hacia adentro: la prioridad es asegurar la continuidad de figuras clave. Ya se iniciaron gestiones para renovar los contratos de Exequiel Zeballos y Miguel Merentiel, buscando blindar el patrimonio del club de cara al futuro.