El Día Internacional de la Mujer pone nuevamente el foco sobre las desigualdades estructurales que persisten en salud, trabajo y tecnología. A pesar de los avances legislativos, las estadísticas actuales demuestran que las brechas de género siguen afectando la calidad de vida y el desarrollo profesional de las mujeres.
En el ámbito sanitario, el World Economic Forum advierte sobre una "zanja" médica que retrasa los diagnósticos femeninos hasta cuatro años respecto a los hombres. Aunque la expectativa de vida es mayor, las mujeres pasan un 25% más de tiempo conviviendo con enfermedades o limitaciones funcionales crónicas.

Esta demora diagnóstica es crítica en patologías como la diabetes, donde el retraso alcanza los cuatro años y medio, o en enfermedades oncológicas. Los expertos señalan que los síntomas femeninos suelen ser minimizados o atribuidos erróneamente a causas psicológicas, hormonales o netamente reproductivas.
La situación se repite en el mercado laboral argentino, donde las mujeres perciben, en promedio, un 26% menos de ingresos que sus pares varones. Según datos del INDEC, esta diferencia salarial se mantiene incluso en actividades comparables, evidenciando una barrera económica que parece difícil de perforar.

Más allá de la situación en cuestiones de salud, Florencia Mezzadra, directora ejecutiva de Fundación Instituto Natura, destaca las desigualdades que afectan a las mujeres en el mundo del trabajo, que siguen presentes y continúan siendo estructurales. “En Argentina las mujeres ganan en promedio un 26% menos que los hombres, incluso en actividades comparables (INDEC, 2024). El 26% afirma haber sido impedida de estudiar o trabajar en algún momento de su vida. Y 7 de cada 10 sienten que sus ideas no son tomadas en cuenta en sus espacios laborales".
Finalmente, el informe "Women in Business 2026" alerta sobre un retroceso histórico: la presencia femenina en alta dirección cayó del 34% al 32,9%. Este retroceso de 1,1 puntos porcentuales confirma que el progreso no es lineal: al ritmo actual, la paridad de género recién se alcanzaría en el 2051. El estudio señala que, mientras muchas grandes empresas comenzaron a flexibilizar sus programas de diversidad (DE&I) entre 2024 y 2025, las empresas medianas intentan sostener el compromiso ante un mercado que exige mayor transparencia".