11/03/2026 - Edición Nº1128

Internacionales

Transición de poder

La Asamblea de Expertos acuerda en secreto al sucesor de Ali Jamenei

08/03/2026 | La Asamblea de Expertos asegura haber alcanzado un consenso mayoritario para elegir al sucesor del ayatolá Ali Jamenei, asesinado en los ataques de Estados Unidos e Israel.



La República Islámica de Irán atraviesa uno de los momentos más críticos desde su creación en 1979. Tras la muerte del líder supremo Ali Jamenei en ataques estadounidenses e israelíes, el sistema político iraní se encuentra en plena transición para designar a quien ocupará el cargo más poderoso del país.

El ayatolá Mohammadmehdi Mirbaqeri, miembro de la Asamblea de Expertos, afirmó que el organismo encargado de elegir al líder supremo ya alcanzó un consenso mayoritario sobre el sucesor, aunque aún existen algunos obstáculos para formalizar la decisión. Otros miembros del órgano clerical señalaron que el nombre del sucesor ya habría sido acordado internamente, pero todavía se discute cómo anunciar la decisión debido a la situación de guerra.

La Asamblea enfrenta dificultades inéditas. Los bombardeos destruyeron un edificio auxiliar del organismo en la ciudad religiosa de Qom, y algunos clérigos consideran imposible realizar una reunión presencial para confirmar oficialmente la elección. Ante esta situación extraordinaria, se evalúan mecanismos alternativos de votación o confirmación a distancia.

El criterio del sucesor: “ser odiado por los enemigos”

Uno de los miembros del organismo, el ayatolá Mohsen Heidari Alekasir, aseguró que el candidato fue elegido siguiendo una recomendación atribuida al propio Jamenei.

Según explicó, el líder supremo de Irán debe ser alguien “odiado por los enemigos del país y no elogiado por ellos”. La frase refleja el clima político actual del país, marcado por la guerra abierta con Estados Unidos e Israel y por una narrativa interna que presenta el conflicto como una lucha existencial por la supervivencia de la República Islámica.


Sesión de la Asamblea de Expertos en Irán. Este organismo clerical es el encargado de elegir al líder supremo y supervisar su desempeño dentro del sistema político iraní

Mojtaba Jamenei, el heredero más mencionado

Entre los nombres que circulan dentro de la cúpula del régimen clerical destaca Mojtaba Jamenei, hijo del líder asesinado y una figura influyente dentro de las estructuras de poder del régimen. El clérigo de 56 años construyó su influencia durante décadas detrás de escena, principalmente a través de su cercanía con la Guardia Revolucionaria, la poderosa fuerza militar que sostiene buena parte del aparato político y de seguridad del país. Aunque nunca ocupó un cargo gubernamental formal, ha sido considerado durante años uno de los principales candidatos a suceder a su padre.

Su posible designación también ha generado fuertes reacciones internacionales. El presidente estadounidense Donald Trump llegó a advertir que consideraría “inaceptable” su elección, lo que aumentó la tensión entre Washington y Teherán. Además, Mojtaba fue uno de los blancos de las protestas de 2022, cuando manifestantes lo acusaron de ejercer poder en la sombra dentro del sistema político iraní.


El hijo del líder asesinado aparece entre los nombres más mencionados para suceder a su padre en el cargo más poderoso del país.

Un régimen que enfrenta una base de apoyo más débil

Más allá de quién sea elegido, el próximo líder supremo asumirá el poder en un contexto extremadamente complejo. Según analistas y testimonios recogidos dentro de Irán, la base social que durante décadas sostuvo al régimen se ha reducido considerablemente.

La República Islámica surgió de la revolución de 1979 respaldada por millones de personas, pero décadas de corrupción, represión política y dificultades económicas han erosionado parte de ese apoyo. Sin embargo, el sistema todavía cuenta con un núcleo duro de seguidores organizados. Entre ellos se encuentran los miembros del Basij, una milicia voluntaria vinculada a la Guardia Revolucionaria que cumple funciones de control social y movilización política.

Algunos de sus integrantes afirman estar dispuestos a defender el sistema incluso con su vida, considerando la obediencia al líder supremo como un deber religioso. Pero incluso dentro de esos sectores empiezan a aparecer dudas. La guerra, los bombardeos y el deterioro económico generan interrogantes sobre la capacidad del régimen para sostenerse en el largo plazo.


Las milicias voluntarias vinculadas al régimen constituyen uno de los principales núcleos de apoyo de la República Islámica.

El mayor desafío desde la revolución de 1979

La elección del nuevo líder supremo no será solo una transición política. El sucesor deberá reorganizar el poder dentro del régimen, mantener la cohesión de las fuerzas de seguridad y enfrentar la presión internacional, todo mientras el país continúa bajo ataque.

Por primera vez en décadas, el sistema político iraní enfrenta simultáneamente una guerra externa, divisiones internas y una sociedad cada vez más distante del poder clerical. En ese contexto, la designación del próximo líder supremo podría marcar un punto de inflexión para el futuro de la República Islámica.

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