La Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) defendió ante la Justicia la legalidad de las facultades que le otorga el decreto que reformó el sistema de inteligencia y que, entre otros puntos, contempla la posibilidad de detener personas sin orden judicial en determinados contextos vinculados a tareas de seguridad. La discusión judicial se abrió a partir de una serie de cuestionamientos al DNU impulsado por el gobierno de Javier Milei.
La controversia llegó a la Justicia luego de que organizaciones y especialistas presentaran recursos para cuestionar el alcance de la norma, al considerar que podría afectar garantías constitucionales vinculadas a la libertad personal y al control judicial de las detenciones. Frente a esas presentaciones, el organismo de inteligencia sostuvo que las atribuciones previstas en el decreto se encuadran dentro de las facultades del Estado para prevenir amenazas a la seguridad.
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En sus argumentos ante la Justicia, la SIDE planteó que las herramientas incluidas en el decreto deben interpretarse en el marco de operaciones de inteligencia destinadas a prevenir delitos complejos y amenazas contra el orden institucional. Según esa postura, el mecanismo no implicaría una detención penal tradicional sino una medida operativa vinculada a tareas de seguridad.
Al otro lado del escritorio, organizaciones de derechos humanos y especialistas en derecho constitucional alertaron sobre los riesgos de habilitar detenciones sin orden judicial previa. Estos sectores sostienen que el esquema podría contradecir principios básicos del sistema legal argentino y tratados internacionales sobre derechos humanos.
Es una norma de necesidad y urgencia que fue publicada en el Boletín Oficial el 31 de diciembre del año pasado, pero pese a la fecha, no pasó inadvertida. En sus considerandos, sostiene que “Que la demora en el acceso a información relevante para la seguridad estratégica de la Nación trae aparejado el incremento de riesgos que podrían afectar severamente a la REPÚBLICA ARGENTINA” y que “postergar la adopción de medidas tendientes a la mejora del SISTEMA DE INTELIGENCIA NACIONAL (SIN) impedirá garantizar la seguridad, defensa e integridad, haciendo a la REPÚBLICA ARGENTINA vulnerable frente a las amenazas internas y externas”. En función de ello, y ante el inminente receso veraniego del Congreso, el gobierno decidió modificar la Ley Nacional de Inteligencia, número 25.520.