La Fórmula 1 no da respiro y Franco Colapinto ya cambió el chip. Dejando atrás el GP de Australia y el 16° puesto final, el piloto de Alpine aterrizó en Shanghái para encarar la segunda fecha del calendario 2026.
Y lo hizo fiel a su estilo: cercano a los fanáticos y reafirmando su pasión por los colores azul y oro. En su llegada al aeropuerto, el pilarense fue recibido con regalos típicos de la cultura local, como peluches de osos panda, pero lo que captó la atención de las cámaras fue su vestimenta.
Al igual que en Melbourne, donde usó una gorra del club, esta vez Colapinto lució un piluso de Boca Juniors con una inscripción particular: "Nunca hicimos amistad", el histórico lema de la hinchada xeneize.
Mientras Franco se instala en Asia, en el box de la escudería francesa todavía resuenan los ecos del error en la grilla de Albert Park. El director deportivo, Steve Nielsen, asumió la responsabilidad por la infracción reglamentaria que derivó en la penalización para el argentino.
"Infringimos la regla de no trabajar en el auto después de los 15 segundos previos a la vuelta de formación. Fue un error de procedimiento por un par de segundos. Aprenderemos de esto y no volverá a ocurrir", declaró Nielsen a Motorsport, desligando completamente al piloto: "Más allá de la penalización, no creo que Franco haya cometido errores".

De hecho, Colapinto mostró sus reflejos intactos en la largada al esquivar milimétricamente al auto de Liam Lawson, que se quedó parado, evitando un accidente mayor en los primeros metros de la carrera.
Con la mira puesta en revertir la imagen, Colapinto y su equipo afrontarán un fin de semana con formato Sprint en el Circuito Internacional de Shanghái. La agenda para los fanáticos argentinos (con trasnoche incluido) será la siguiente:
El argentino buscará en tierras asiáticas sus primeros puntos del campeonato, con la esperanza de que el auto acompañe y los errores queden en el pasado.