A fines de 2011, en medio de la preocupación pública por el estado de salud de la entonces presidenta argentina Cristina Kirchner, el capitán de la selección nacional, Lionel Messi, protagonizó un gesto que quedó como una postal singular de aquel momento: una carta con un mensaje de apoyo y “energías positivas” antes de la intervención quirúrgica que debía afrontar la mandataria.
El episodio ocurrió pocos días antes de la operación por un carcinoma papilar en la tiroides que mantuvo a la jefa de Estado con licencia durante enero de 2012.
Aquella situación fue recordada en las últimas horas tras el encuentro reciente del astro argentino y el resto del Inter de Miami con Donald Trump, reviviendo el debate sobre cómo los deportistas se vinculan con la política. En especial, no tardaron en llegar las comparaciones entre Messi y Diego Maradona.
El 27 de diciembre de 2011, el secretario de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro, anunció oficialmente que la presidenta debía someterse a una intervención quirúrgica tras detectarse “la existencia de un carcinoma papilar en el lóbulo derecho de la glándula tiroides”.
Según se informó entonces desde la Casa Rosada, el hallazgo surgió durante estudios médicos de rutina realizados el 22 de diciembre. Los análisis indicaron que la enfermedad estaba localizada únicamente en la glándula tiroidea, sin compromiso de ganglios linfáticos ni presencia de metástasis.
La operación fue programada para el 4 de enero de 2012 en el Hospital Austral, bajo la conducción del cirujano Pedro Saco, especialista en cirugía oncológica de cabeza y cuello.
Debido a la intervención y al período de recuperación posterior, la mandataria solicitó licencia entre el 4 y el 24 de enero de 2012. Durante ese lapso, el vicepresidente Amado Boudou quedó a cargo del Poder Ejecutivo nacional, tal como establece el artículo 88 de la Constitución argentina.
Tras la cirugía, la presidenta debía permanecer internada al menos 72 horas y luego afrontar una convalecencia aproximada de 20 días.
La noticia generó un fuerte impacto político y mediático, con numerosas expresiones de apoyo provenientes del ámbito institucional, social y deportivo.
En ese contexto se conoció una carta enviada por Lionel Messi, entonces figura del FC Barcelona y principal referente de la selección argentina.
El mensaje, fechado en Rosario y difundido públicamente en aquellos días, fue firmado por el propio jugador, su familia y el equipo de su fundación.
En el texto se expresaba: “Lionel Messi y familia, conjuntamente con todo el equipo de su Fundación, le envían un mensaje de fuerza, aliento y sincero afecto a la Sra. Presidenta”.
La carta concluía con un deseo de recuperación para la mandataria: “Deseando energías positivas con los mayores ánimos para enfrentar un tratamiento pronto y exitoso, y una recuperación saludable y rodeada de sus afectos”.
El gesto del futbolista se sumó a otros mensajes de apoyo provenientes del mundo del deporte. Entre ellos, el del entonces enganche de Boca Juniors, Juan Román Riquelme, quien también había enviado públicamente un saludo de aliento.
El 4 de enero de 2012, la presidenta fue sometida a la intervención quirúrgica, que se extendió por más de tres horas. El parte médico oficial informó que la cirugía se realizó “sin inconvenientes ni complicaciones”.
Los médicos practicaron una tiroidectomía total —la extirpación completa de la glándula tiroidea— para remover el carcinoma papilar detectado en los estudios previos.
Según informó nuevamente el vocero presidencial, Alfredo Scoccimarro, la mandataria presentó una “buena recuperación inmediata” y permaneció internada durante tres días para su evolución clínica.