El reciente comentario de Timothée Chalamet durante una charla con Matthew McConaughey ha desatado una tormenta en el mundo de las artes escénicas. Durante un evento especial de CNN y Variety, el actor expresó su preocupación por el futuro del cine, comparándolo con disciplinas que, según su percepción, han perdido relevancia. El intérprete confesó que no desea trabajar en sectores que dependan de súplicas para mantenerse vigentes, afirmando: “No quiero estar trabajando en el ballet o la ópera, o cosas donde sea como, ‘mantén esto vivo’. A pesar de que es como si ya a nadie le importara esto”.
Estas declaraciones no tardaron en generar una reacción en cadena por parte de las instituciones detrás de estas artes. Lejos de optar por el silencio, compañías de ballet y casas de ópera utilizaron sus redes sociales para demostrar que están más vivos que nunca. La Ópera Metropolitana de Nueva York, por ejemplo, respondió con un video que detalla el arduo trabajo detrás de sus producciones, dedicándolo directamente al actor con el mensaje: “Esto es para vos, @tchalamet”.
Por su parte, el English National Opera decidió adoptar un enfoque más amigable, ofreciendo al protagonista de Dune la oportunidad de redescubrir el género. A través de Instagram, la institución le extendió una invitación formal para asistir a sus funciones sin costo alguno, señalando: “Entradas gratis por nuestra cuenta para ayudarte a enamorarte de la ópera de nuevo en cualquier momento. Esta es tu invitación oficial. Veamos si podemos hacerte cambiar de opinión”.
El Royal Ballet & Opera también se sumó a la defensa de las artes en vivo, destacando que miles de personas llenan su recinto cada noche atraídas por la música y la magia de la interpretación. En un tono de bienvenida, la organización subrayó que su audiencia asiste por la calidad del espectáculo y no por caridad, añadiendo un mensaje para el actor: “Si querés reconsiderarlo, @tchalamet, nuestras puertas están abiertas”.
Incluso hubo espacio para el humor, como demostró la Ópera de Seattle al crear un código de descuento inspirado en el nombre del artista para su producción de Carmen. Basta con usar el código Timothée para conseguir un 14% de descuento en las entradas, un número que alude a las ganancias con las que Chalamet bromeó haber perdido al cuestionar el interés por el ballet y la ópera.