Hace exactamente 8 años, el PRO realizó una asamblea nacional en el predio de Parque Norte que reunió a los principales dirigentes del espacio y dejó en evidencia un objetivo político que, por entonces, se consideraba natural dentro del oficialismo: la búsqueda de la reelección presidencial de Mauricio Macri en los comicios de 2019.
El encuentro se desarrolló cuando el gobierno de Cambiemos transitaba la segunda mitad de su mandato y aún no se había producido la fuerte turbulencia financiera que meses después derivaría en la corrida cambiaria de 2018, un episodio que impactó de manera significativa en las expectativas económicas y políticas de la administración.
Durante la reunión partidaria, dirigentes del PRO coincidieron en que el objetivo estratégico era trabajar para que Macri pudiera obtener un segundo mandato presidencial.
En ese marco, el entonces jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, sostuvo que la continuidad del proyecto político hacía lógico pensar en la reelección del mandatario.
“Lo natural sería que Mauricio se presente a una reelección para poder completar el proceso de cambio que iniciamos en 2015. De todos modos, ese no es el objetivo. La apuesta es trabajar por la gestión”, afirmó tras el encuentro.
Durante el cónclave se presentó además un “Plan de Acción 2019” y una nueva plataforma de voluntariado, iniciativas que buscaban fortalecer la estructura política y territorial del partido con vistas al siguiente turno electoral.

La asamblea contó con la participación de dirigentes del PRO y de figuras de otros espacios de la coalición gobernante.
Entre los invitados estuvo el entonces gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, dirigente de la Unión Cívica Radical que formaba parte de la alianza Cambiemos.
Durante el encuentro, Morales expresó un fuerte respaldo político al Presidente y aseguró que “el próximo presidente va a ser Mauricio Macri”, reflejando el clima de confianza que predominaba en ese momento dentro del oficialismo.

La gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, fue una de las principales oradoras del cierre del encuentro.
En su intervención destacó el trabajo del equipo de gobierno y defendió la gestión oficialista.
“Somos un equipo de gente que, con aciertos o errores, somos honestos y nos rompemos el alma trabajando para darles una vida mejor”, afirmó la mandataria bonaerense ante los dirigentes del partido.
También participó del encuentro el entonces jefe de Gabinete, Marcos Peña, uno de los principales estrategas políticos del gobierno de Cambiemos.
En ese momento, los dirigentes del PRO defendían el rumbo económico del gobierno y señalaban indicadores que, según sostenían, mostraban señales de mejora.
Rodríguez Larreta remarcó durante la reunión que el oficialismo había recibido “un país que era una catástrofe” y afirmó que la inflación mostraba una tendencia descendente.
Ese diagnóstico se producía antes de que estallara la crisis cambiaria de 2018, que comenzó en abril de ese año y derivó en una fuerte devaluación del peso, un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y un deterioro de las expectativas económicas.
La reunión también incluyó discusiones sobre temas de agenda política de ese momento, entre ellos el proyecto de despenalización del aborto que comenzaba a debatirse en el Congreso.
El entonces presidente del PRO, Humberto Schiavoni, adelantó que los dirigentes del espacio tendrían libertad de conciencia para fijar posición sobre la iniciativa.
Las posturas dentro del partido eran diversas. La entonces ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, se manifestó a favor de la despenalización, mientras que el ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, expresó su rechazo.
Como parte de la agenda política, los dirigentes del PRO también anunciaron la realización de una jornada nacional de “timbreo”, una modalidad de campaña basada en recorridas por barrios para dialogar con vecinos.
El entonces secretario general de la Presidencia, Fernando de Andreis, explicó que el objetivo era mantener el contacto directo con la ciudadanía: “Queremos estar con la gente y escuchar sus propuestas e inquietudes. Siempre actuamos con respeto y nos reciben igual. Por eso vamos a los barrios, queremos marcar nuestra presencia territorial”.
La cumbre de Parque Norte reflejaba un momento de cohesión interna y expectativas de continuidad dentro del oficialismo. Sin embargo, el escenario político y económico cambió significativamente en los meses siguientes.
Tras la crisis económica que comenzó en 2018 y el deterioro de varios indicadores, Macri finalmente se presentó como candidato a la reelección en 2019, pero fue derrotado en las elecciones presidenciales por la fórmula del Frente de Todos encabezada por Alberto Fernández y Cristina Kirchner.
A ocho años de aquella reunión partidaria, el encuentro de marzo de 2018 aparece como una fotografía de un momento político previo al cambio de escenario que atravesaría el gobierno de Cambiemos en el último tramo de su gestión.