En su paso por El Living de NewsDigitales, la diputada nacional por Córdoba, Alejandra Torres, reflexionó sobre su trayectoria en la gestión pública, el funcionamiento del Estado, el presente del Congreso y el rumbo del gobierno de Javier Milei. Con una mirada técnica marcada por su experiencia en administración pública y políticas laborales, la legisladora sostuvo que el actual presidente logró interpretar el malestar social con la política tradicional, aunque advirtió sobre debilidades en la gestión.
“Milei captó una queja de la gente y la tomó como propia. Después discutamos si en materia de gestión ha sido más o menos eficiente. Yo ahí lo pongo: creo que tiene algunas debilidades fuertes”, planteó.
La dirigente cordobesa remarcó que el malestar social que permitió el ascenso del libertario no se explica únicamente por la crítica al Estado, sino por experiencias cotidianas de los ciudadanos con la burocracia pública.
“La bronca no es contra el empleado público en general, sino contra aquel que no te trata de solucionar el problema, que no tiene empatía con el ciudadano”, analizó.
Torres definió su vocación política a partir de una idea simple: mejorar la vida cotidiana de los ciudadanos. Según explicó, esa convicción marcó toda su carrera en la gestión pública.
“Yo siento la presión de responder por lo que la gente me votó. Lo que uno debe buscar en la política es que vivamos un poquito mejor”, afirmó.
La diputada señaló que muchas veces el problema del Estado no es su tamaño sino su funcionamiento, y puso como ejemplo los trámites administrativos que obligan a los ciudadanos a repetir documentación o recorrer oficinas.
“Si el Estado ya tiene la información, ¿por qué tiene que pedirle al ciudadano una y otra vez la misma documentación? El tiempo de la gente debe ser el tiempo de la gente, no el tiempo de la burocracia”, sostuvo.
En ese sentido, defendió la necesidad de avanzar en sistemas digitales y en la interoperabilidad de bases de datos públicas para simplificar gestiones y mejorar la relación entre el ciudadano y el Estado.

Torres también contrastó esa mirada con la experiencia de gestión de la provincia de Córdoba, donde desarrolló gran parte de su carrera. Según explicó, las reformas administrativas solo son posibles cuando existe una conducción política que las impulse.
“Para que esto se haga realidad tenés que tener un líder que lo entienda”, sostuvo al mencionar las gestiones de Juan Schiaretti y del actual gobernador Martín Llaryora.
La diputada destacó que los procesos de modernización del Estado también enfrentan resistencias internas dentro de la administración pública.
“Hay miedo de que el cambio signifique perder el trabajo o perder el pequeño poder que tiene un funcionario dentro de un sistema burocrático”, explicó.
Sin embargo, consideró que la sociedad también está empujando una transformación cultural en la relación con la política.
“El ciudadano ya cuestiona la vieja política del puntero o del intermediario. Muchas veces incluso le molesta tener que pedir ayuda para resolver algo que debería poder hacer por sí mismo”, afirmó.
Al analizar el funcionamiento del actual gobierno nacional, Torres sostuvo que uno de los principales desafíos de la gestión libertaria es la falta de cuadros técnicos suficientes para implementar cambios profundos en la administración pública.
“No tiene grandes equipos técnicos que puedan llevar adelante procesos vertiginosos de cambio”, evaluó.
La legisladora recordó su experiencia en la década del noventa y destacó que en aquel momento las reformas económicas contaron con un amplio grupo de funcionarios con una misma visión estratégica.
Según su mirada, la llegada sorpresiva de Milei al poder dificultó la construcción de ese entramado de gestión. “No sé si él tenía tres mil funcionarios preparados para ocupar los lugares claves del Estado. Fue una sorpresa para todos”, agregó.

Otro de los ejes centrales de la entrevista fue el debate sobre la modernización del sistema laboral, impulsado por el gobierno nacional. Para Torres, la discusión es necesaria porque la legislación vigente quedó desactualizada frente a los cambios tecnológicos y productivos.
“Estamos hablando de una ley de contrato de trabajo concebida en los años setenta, cuando no existía internet ni el trabajo en plataformas”, explicó.
La diputada destacó que casi la mitad del mercado laboral argentino se encuentra hoy en la informalidad, un dato que, a su juicio, obliga a repensar el marco normativo. “Hoy tenemos más del 46% de los trabajadores en la informalidad. Algo claramente no está funcionando”, advirtió.
También señaló que el crecimiento del monotributo y del trabajo independiente muestra que la relación laboral tradicional ya no explica la realidad del mercado laboral. “Las nuevas generaciones trabajan de otra manera y las normas deben adaptarse a esa realidad”, sostuvo.
Torres también se mostró favorable a los acuerdos comerciales que impulsen la integración internacional de la Argentina, particularmente el entendimiento entre el Mercosur y la Unión Europea.
Según explicó, el acuerdo puede abrir nuevas oportunidades para el país tanto en comercio como en inversiones. “La Unión Europea es el principal inversor del mundo. Vincularse con ese bloque no es poca cosa para la Argentina”, afirmó.
Además, consideró que el acuerdo puede generar incentivos para modernizar procesos productivos y regulatorios dentro del país.
“No solo aumenta el comercio. También trae vientos de modernidad que muchas veces no hemos incorporado por mirar demasiado hacia adentro”, señaló.

Finalmente, Torres se refirió al escenario político de cara a las próximas elecciones presidenciales y al rol que podría jugar el exgobernador cordobés Juan Schiaretti dentro de un eventual espacio federal de gobernadores.
Aunque evitó definiciones electorales, se mostró convencida de que ese espacio continuará fortaleciéndose.
“Estoy convencida de que va a haber un fortalecimiento de esta unión de gobernadores y cualquiera sea el rol que cumpla, va a ser altamente interesante”, concluyó.