La Corte Interamericana de Derechos Humanos emitirá este lunes, a las 17.30, una sentencia clave contra el Estado argentino. El fallo marcará un precedente en la causa por la muerte de Marcela Brenda Iglesias Ribaudo, quien perdió la vida hace treinta años al ser aplastada por una pesada estructura de hierro.

El trágico episodio ocurrió el 5 de febrero de 1996, mientras la pequeña participaba de una excursión con la colonia del Banco Hipotecario. En medio de la actividad, la escultura cedió y cayó sobre tres niños, provocando la muerte de Marcela y dejando a otros dos menores con graves heridas.
La denuncia presentada ante el organismo internacional señala la responsabilidad del Estado por la violación de derechos fundamentales. Entre ellos, se destacan la protección a la vida, la integridad personal y las garantías judiciales, debido a la profunda impunidad que rodeó la investigación de los hechos.
Las primeras pericias determinaron que la escultura presentaba múltiples irregularidades técnicas y una absoluta falta de medidas de seguridad. Pese a estas evidencias, el proceso judicial interno se desgastó entre trabas burocráticas y el paso del tiempo, impidiendo que los responsables enfrentaran una condena firme.

La causa involucró a Danilo Dazinger, escultor de la obra; a Mauricio Lowenstein y Diana Lía de Lowenstein, dueños de la Galería Der Brücke; Nelly Perazzo, coordinadora del concurso durante el cual se construyó la obra; y tres ex funcionarios por los delitos de homicidio y lesiones culposaslos. Sin embargo, en 2005, la justicia local dictó la prescripción del caso argumentando demoras en la elevación a juicio, lo que cerró las puertas a los padres.
Durante años, Eduardo Iglesias y Nora Ribaudo, padres de la víctima, han agotado todas las instancias posibles buscando justicia para su hija. Tras tres décadas de espera y ante la falta de respuestas en los tribunales locales, hoy aguardan que el fallo internacional logre reparar su dolor.