El esperado "Último Primer Día" (UPD), que simboliza el inicio del último año de secundaria, se transformó en un foco de conflicto durante la madrugada del lunes en Mar del Plata. Jóvenes de diversos establecimientos se reunieron en espacios públicos y privados para celebrar, derivando en escenarios de desorden que requirieron una intervención masiva de las fuerzas de seguridad y organismos de emergencia.

El saldo de la jornada resultó con tres menores resultaron detenidos tras haber sido involucrados en el robo de teléfonos celulares. Asimismo, la Cruz Roja debió asistir a siete adolescentes por cuadros de intoxicación alcohólica, mientras que otros tres jóvenes sufrieron heridas físicas, incluyendo quemaduras por pirotecnia y traumatismos tras una caída.
Ante este panorama, las autoridades municipales desplegaron un fuerte operativo de control durante toda la noche. Según un comunicado oficial, se logró neutralizar cuatro fiestas clandestinas y desarticular un evento masivo en un salón privado donde se encontraban más de 300 estudiantes y se comercializaba alcohol de manera irregular.

Los festejos se concentraron principalmente en áreas públicas como la Plaza España y el Parque San Martín, lugares elegidos habitualmente por los alumnos para evitar los costos de alquilar espacios privados.
El Centro de Operaciones y Monitoreo (COM) realizó un seguimiento exhaustivo mediante cámaras de seguridad para evitar que la situación escalara a niveles de violencia mayores.

A pesar de los festejos durante la madrugada, el inicio de clases se desarrolló bajo un clima de relativa calma institucional. En este sentido, las autoridades informaron que la desconcentración de los grupos hacia los establecimientos educativos se produjo con normalidad, permitiendo que la jornada escolar comenzara sin mayores inconvenientes.