La final del Campeonato Mineiro 2026 entre Cruzeiro y Atlético Mineiro en el Mineirão no solo quedará en el recuerdo por la victoria del primero (1-0), sino por una batalla campal sin precedentes que se desató al pitazo final. Piñas, patadas voladoras, golpes y una escena de caos total obligaron a la intervención de la Policía Militar para restaurar el orden en el campo de juego.
El árbitro Matheus Candançan informó en el acta oficial un número récord para el fútbol brasileño: ¡23 expulsados! La cifra supera las 22 rojas del partido entre Portuguesa y Botafogo en 1954, marcando un nuevo hito en la violencia deportiva.
El conflicto se desató en los últimos segundos del tiempo suplementario. Christian, mediocampista de Cruzeiro, chocó con Everson, arquero de Atlético Mineiro, en el área grande. La reacción del guardameta, quien "derribó a su oponente, cargó contra él y golpeó brutalmente en la cara con la rodilla", según el árbitro, encendió la mecha.
A partir de allí, la cancha se convirtió en un ring. El argentino Lucas Romero (Cruzeiro) le propinó una patada voladora a Everson, quien ya había recibido un golpe de Matheus Henrique. Jugadores del Galo, dirigido por el argentino Eduardo Domínguez, respondieron con empujones y golpes. Hulk, figura del Mineiro, fue derribado con patadas voladoras por el defensor argentino Lucas Villalba (Cruzeiro), quien replicó con puñetazos y patadas a otros atacantes rivales como Kaio Jorge.
El caos fue total, con suplentes y miembros de los cuerpos técnicos involucrados. Candançan, quien pidió protección policial en medio del tumulto, no pudo mostrar las tarjetas rojas durante la pelea, pero las sanciones llegaron horas después a través del acta oficial, donde justificó la mayoría de las expulsiones por "golpear y patear a sus oponentes durante la pelea".

Eduardo Domínguez, quien debutaba en Brasil tras su exitoso paso por Estudiantes, fue muy autocrítico con el rendimiento de su equipo. "No era el plan que habíamos pensado. Ahora va a ser fácil la crítica y golpear cuando uno está en el piso. Lo que hablé en el vestuario es que nos tenemos que mirar al espejo", declaró el DT argentino.
El "Barba" remarcó la falta de intensidad de sus jugadores: "Hoy no jugamos como si fuese una final, ellos sí. Se notó. Hay que prepararse mejor, si no va a ser difícil. Hoy no se juega más con la técnica, con los nombres, hay que esforzarse".
En lo deportivo, Cruzeiro se impuso con un gol decisivo de Kaio Jorge, quien se consagró máximo goleador del torneo con siete tantos. La victoria del equipo celeste, dirigido por el veterano Tite, puso fin a una sequía de títulos estaduales y frustró la posibilidad de que Atlético Mineiro lograra su séptimo Campeonato Mineiro consecutivo.
El clásico en el Mineirão, que volvió a disputarse con aficiones divididas equitativamente, dejó una imagen lamentable de violencia, pero también un mensaje contundente de Eduardo Domínguez: en sus equipos correr y competir es innegociable.