El presidente Javier Milei ratificó este lunes su postura externa al asegurar que "Irán es nuestro enemigo". Durante una disertación de más de una hora y media en la Universidad Yeshiva de Nueva York, ante cientos de estudiantes, el mandatario fundamentó esta posición en los atentados terroristas ocurridos en suelo nacional y aseguró que "ganaremos la guerra contra Irán". "Nos han metido dos bombas, una en la AMIA y otra en la Embajada de Israel. Por lo tanto, son nuestros enemigos", sentenció el mandatario, quien estuvo acompañado por la secretaria General, Karina Milei, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno.

La exposición, donde el jefe de Estado se definió como "el presidente más sionista del mundo", se da en un contexto de máxima tensión internacional tras la escalada bélica en Medio Oriente. "No tengo ninguna duda de que Estados Unidos e Israel van a salir victoriosos de esta situación", manifestó el mandatario ante un auditorio que lo recibió con aplausos.
El país mantiene el nivel de seguridad ALTO en todo el territorio, lo que implica el refuerzo de controles fronterizos, la custodia de 24 horas en objetivos sensibles y el monitoreo permanente del Sistema de Inteligencia Nacional tras la identificación de un adversario estatal.
🇦🇷🇮🇷 | Javier Milei aseguró que Irán es “enemigo” de Argentina y no dudó en afirmar: “Vamos a ganar la guerra”, durante su discurso en la Universidad Judía Yeshiva, en Nueva York.
— Alerta Mundial (@AlertaMundoNews) March 9, 2026
Además, ratificó la alianza estratégica de Argentina con Estados Unidos e Israel en medio de la… pic.twitter.com/XNXW6cOzH1
A pesar de la contundencia de las frases presidenciales, existe una diferencia técnica entre una postura política y una medida jurídica formal. En la Argentina, no existe una "lista de países enemigos" en la legislación interna; el Estado utiliza herramientas como el Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET) para sancionar a organizaciones específicas, como lo hizo con la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán hace un mes. "Sin duda recibirá una respuesta adecuada", había dicho entonces Ismail Baghaei, portavoz del Ministerio de Exteriores iraní.
Por otro lado, una declaración de guerra formal es una facultad compartida: el Congreso de la Nación debe autorizarla y el Presidente es quien tiene la atribución de realizarla. En este sentido, la mención de Irán como "enemigo" por parte de Javier Milei se interpreta como una definición de política exterior y estratégica, pero no conlleva automáticamente las consecuencias legales de un estado de guerra formal. Sin embargo, el régimen iraní ya incluyó a la Argentina en su propia lista de enemigos desde julio de 2025 tras el respaldo argentino a Israel.

La principal consecuencia práctica es la elevación de las alertas de seguridad al rango máximo. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmó que el objetivo es "resguardar objetivos sensibles e infraestructura crítica" ante la posibilidad de que el conflicto se traslade fuera de la zona de guerra. El esquema de seguridad actual contempla:
🔵 La ministra de Seguridad, @AleMonteoliva se refirió a las medidas adoptadas a partir del comienzo de los ataques en Medio Oriente
— La Nación Más (@lanacionmas) March 9, 2026
🗣️ "Desde el 28 de febrero aumentamos la seguridad", expresó.
📺 En Comunidad de Negocios pic.twitter.com/yKAl7WhKJb
Desde el Gobierno, se sostiene que el alineamiento con las potencias occidentales permite acceder a herramientas y flujo de información clave para combatir el narcotráfico y el terrorismo internacional. "Estamos del lado que debemos estar y el rumbo es claro", señaló Monteoliva, descartando que la postura oficial aumente injustificadamente la exposición del país, sino que, por el contrario, garantiza mayores niveles de libertad y seguridad ciudadana.
En contraste, sectores de la oposición y algunos expertos advierten que abandonar la neutralidad histórica podría generar una mayor exposición a represalias. Incluso, algunos legisladores plantearon que la declaración de un "enemigo" estatal sin pasar por el Congreso podría ser causal de juicio político al eludir las facultades parlamentarias en materia de relaciones exteriores y defensa.
TM