El caso comenzó con una escena que parecía clara, pero terminó tomando un rumbo completamente distinto. Una mujer de 31 años fue hallada muerta de un disparo en la cabeza dentro de una vivienda de El Talar, partido de Tigre, y el hombre que convivía con ella terminó detenido después de que la investigación descartara que se tratara de un suicidio.
El episodio ocurrió este lunes en una casa ubicada en la calle Elberth al 3200, según reveló el diario Crónica. Hasta allí llegó personal del Comando de Patrullas de Tigre tras recibir un llamado de emergencia. Cuando los policías arribaron al lugar, fueron recibidos por Julián Contreras, de 78 años, quien les dijo que su pareja había tomado una carabina de su propiedad y se había quitado la vida.
En el interior de la vivienda, los efectivos encontraron el cuerpo de la mujer, identificada como Villa Altagracia Luisa María De Los Santos, de nacionalidad dominicana, recostado sobre la cama. Presentaba una herida de arma de fuego en el pómulo izquierdo y a un costado del cuerpo había un rifle tipo carabina calibre .22.
Una ambulancia que acudió al lugar confirmó el fallecimiento. En ese primer momento, la hipótesis planteada por el hombre apuntaba a un suicidio.
Sin embargo, el avance de las pericias y la toma de testimonios comenzaron a poner en duda esa versión. Los investigadores detectaron inconsistencias en el relato del hombre y concluyeron que la escena del crimen había sido alterada.
Además, las evaluaciones forenses indicaron que el cuerpo presentaba más horas de muerte de las que había señalado el imputado y que la lesión sufrida por la víctima no era compatible con una autodisparada.
Frente a esos elementos, la fiscal Daniela Miozzo, titular de la Unidad Funcional de Instrucción de Género de Tigre, ordenó la aprehensión de Contreras. El hombre quedó imputado por homicidio triplemente calificado por el vínculo, por mediar violencia de género y por el uso de arma de fuego.
La investigación también alcanzó a Waldenar Contreras, de 49 años, hijo del detenido, quien fue imputado por entrega ilegal de arma de fuego, ya que habría sido quien le facilitó el rifle utilizado en el hecho.
Tras el episodio, las autoridades activaron el protocolo por violencia de género y continúan con las medidas judiciales para reconstruir con precisión cómo ocurrió el crimen dentro de la vivienda.