10/03/2026 - Edición Nº1127

Judiciales

Juicio por la muerte de Melchor Rodrigo

Las fotos que no quiso ver Felipe Pettinato: qué revelaron los forenses sobre la muerte de su neurólogo

10/03/2026 | El hijo del conductor de televisión evitó mirar las imágenes del cuerpo quemado de Melchor Rodrigo. Los peritos explicaron cómo la combinación de psicofármacos, gases tóxicos y una cardiopatía pudo impedir que la víctima reaccionara ante el fuego.



Felipe Pettinato apartó la mirada cuando en la sala del Tribunal Oral en lo Criminal N°14 comenzaron a exhibirse las fotografías del cuerpo de Melchor Rodrigo, su neurólogo y amigo, muerto durante el incendio ocurrido el 16 de mayo de 2022 en el departamento del barrio porteño de Belgrano donde vivía el hijo del ex saxofonista de Sumo.

Las imágenes no estaban destinadas al imputado, sino a un testigo convocado por el tribunal, pero la escena ocurrió frente a todos los presentes en la audiencia del juicio en el que Pettinato está acusado de haber provocado el fuego que terminó con la vida del médico.

El hijo del conductor de televisión Roberto Pettinato enfrenta cargos por estrago doloso seguido de muerte, un delito que prevé penas de entre 8 y 20 años de prisión. El proceso atraviesa su tramo final y el tribunal dispuso que la semana próxima se realicen los alegatos, comenzando con el abogado de la familia de la víctima, Alejandro Drago.

La jornada estuvo centrada en los testimonios de dos peritos que participaron de la investigación: el químico de la Policía de la Ciudad Julián Lotito Kehoe y el médico forense del Departamento de Tanatología Santiago Maffia Bizzozero.

El forense explicó ante los jueces que la combinación de sustancias ingeridas por Rodrigo —entre ellas benzodiazepinas, metilfenidato, clomipramina y zolpidem— podía producir depresión del sistema nervioso central si se consumían en dosis elevadas.

A ese cuadro se sumaron las altas concentraciones de monóxido de carbono y otros gases tóxicos generados por el incendio. El especialista señaló que la víctima también padecía una cardiopatía, lo que pudo agravar su estado y reducir aún más sus posibilidades de reaccionar o escapar del fuego.

Según el análisis médico expuesto en el debate, esa combinación de factores habría provocado que Rodrigo quedara incapacitado para huir en las primeras etapas del incendio, lo que finalmente derivó en su muerte.

El tanatólogo que realizó la autopsia original, que determinó que el médico murió a causa de las llamas tras sufrir quemaduras de tercer grado en el 90% de su cuerpo, no pudo declarar en el juicio debido a una prolongada licencia médica. Por ese motivo el tribunal convocó a uno de sus asistentes.

En otro tramo de la audiencia, el perito químico Lotito Kehoe explicó los resultados de los análisis realizados sobre los restos del incendio. Indicó que en todas las muestras aparecieron hidrocarburos alifáticos pesados, derivados del petróleo, aunque las condiciones de combustión y el estado del material analizado no permitieron determinar con precisión qué producto había originado el fuego.

El experto aclaró además que esos rastros no coincidían con los componentes habituales de los aerosoles domésticos.

La fiscalía, encabezada por Martín Alfredo Mainardi, sostiene que Pettinato inició el incendio de manera deliberada dentro de su departamento utilizando algún elemento capaz de producir llamas, como un encendedor o fósforos, posiblemente combinado con un producto inflamable que generó un foco ígneo que creció en pocos minutos.

De acuerdo con la acusación, el imputado actuó sabiendo que el fuego implicaba un peligro para los bienes del edificio y, especialmente, para la vida de Rodrigo, quien se encontraba dormido y en condiciones que le impedían reaccionar ante el avance de las llamas.

Durante el juicio también declararon vecinos del edificio de la calle Aguilar que recordaron haber visto a Pettinato visiblemente alterado mientras pedía ayuda por su “amigo”. Uno de ellos relató que incluso lo empujó hacia el interior del departamento en llamas y le dio una camisa para cubrirse la boca.

Otra vecina recordó que el acusado repetía frases sobre un cigarrillo, mientras que un residente del piso inferior aseguró haber escuchado a un joven decir en la puerta del departamento incendiado que había cometido un error al encender uno.

Sin embargo, los análisis periciales realizados sobre los restos del incendio descartaron que el fuego se hubiera originado por un cigarrillo.