En 2022, una conversación dentro de la casa de Gran Hermano Argentina terminó trasladándose al centro del debate político argentino. Las declaraciones del participante Walter Santiago, conocido como “Alfa”, sobre el entonces presidente Alberto Fernández generaron una fuerte repercusión mediática y motivaron una respuesta pública del Gobierno nacional.
El episodio ocurrió durante los primeros días del reality emitido por Telefe, cuando el concursante lanzó acusaciones contra el mandatario en una charla con otra participante dentro de la casa.
La controversia comenzó durante un diálogo entre Alfa y la ex diputada nacional Romina Uhrig, también integrante del programa.
En ese intercambio, Walter Santiago afirmó que conocía desde hacía décadas a Alberto Fernández y lanzó una acusación directa. Según expresó, “lo conozco hace 35 años; Alberto Fernández a mí me coimeó un montón de veces. Lo conozco muy bien a Alberto Fernández”.
Durante la misma conversación también cuestionó a sectores de la política argentina y mencionó a dirigentes vinculados a la familia Cafiero, a quienes acusó de haberse mantenido durante años en posiciones de poder.
El comentario se viralizó rápidamente en redes sociales y se convirtió en uno de los primeros momentos polémicos de aquella edición del reality.
Las declaraciones del participante generaron una reacción desde la Casa Rosada. La portavoz presidencial Gabriela Cerruti cuestionó públicamente los dichos de Alfa y sostuvo que no debía naturalizarse ese tipo de expresiones.
En ese contexto, afirmó que no se podía permitir que alguien se exprese de manera ligera con el objetivo de difamar o desprestigiar al Presidente.
Cerruti explicó además que el Gobierno había decidido no dejar pasar ese tipo de afirmaciones, especialmente teniendo en cuenta la enorme audiencia del programa televisivo donde se habían realizado.
La polémica escaló cuando el abogado cercano al mandatario, Gregorio Dalbón, anticipó que evaluaba iniciar acciones judiciales.
El letrado sostuvo que podría presentarse una demanda civil por el daño causado al honor del jefe de Estado a partir de las acusaciones realizadas dentro del reality.
La posibilidad de una acción legal evidenció el impacto político que habían generado los comentarios realizados en un programa de entretenimiento.

Walter Santiago se convirtió rápidamente en uno de los participantes más comentados de la edición 2022 de Gran Hermano.
Durante su presentación en el programa se describió como una persona de carácter fuerte y aseguró que tenía una personalidad marcada. “Siempre fui líder, soy muy calentón, muy rencoroso y tengo muchísima memoria, no me olvido de nada. Voy a ser el patriarca de la casa”, afirmó al ingresar al reality.
En ese momento tenía 60 años, era oriundo de Tigre y se dedicaba a la compra, venta y restauración de autos de colección. También contó que había vivido durante más de una década en Miami antes de regresar a la Argentina.

La intervención de la vocera presidencial también generó reacciones desde la oposición.
Entre quienes cuestionaron la respuesta del Gobierno estuvo la entonces diputada nacional María Eugenia Vidal, quien ironizó en redes sociales al preguntarse si el Presidente estaba realmente preocupado por lo ocurrido en Gran Hermano.
Cerruti respondió al planteo y defendió la decisión de intervenir públicamente, al afirmar que el Presidente estaba preocupado por la decencia en el ejercicio de la función pública.