El gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, lanzó duras críticas hacia el funcionamiento interno del peronismo y cuestionó la forma en que se toman decisiones dentro del espacio, en lo que fue interpretado como un mensaje directo a la conducción del kirchnerismo encabezada por Cristina Kirchner, aunque evitó mencionarla de manera explícita.
Durante una entrevista, el mandatario fueguino se sumó así a otros gobernadores que vienen manifestando incomodidad por lo que consideran una falta de federalismo en la conducción política del espacio opositor, en medio del debate sobre la reorganización del peronismo de cara a los próximos años.
Melella planteó que el peronismo necesita revisar su forma de tomar decisiones y cuestionó que muchas definiciones políticas se resuelvan desde Buenos Aires sin contemplar la realidad de las provincias.
En ese sentido, sostuvo que “cuando se habla tanto de federalismo, también en la decisión política tiene que haber federalismo y tiene que haber respeto a los gobernadores”, y advirtió que muchas veces las definiciones se toman “desde el centralismo y a dedo”.
El gobernador remarcó que los mandatarios provinciales cuentan con construcción política propia y que esa realidad debería ser considerada dentro del espacio. Según afirmó, se suele creer que desde “cierto lugar o cierto domicilio” se puede determinar la política de las provincias, algo que consideró equivocado.
“Estos gobernadores tienen construcción territorial, les guste o no les guste. Podemos ser buenos o un desastre, lo que vos quieras, pero tenemos nuestra construcción”, sostuvo.
El planteo de Melella se inscribe en una discusión más amplia dentro del peronismo, donde varios gobernadores vienen reclamando mayor participación en las decisiones estratégicas del espacio político.
El mandatario fueguino insistió en que los acuerdos dentro del espacio deben respetarse y cuestionó que en algunos casos se negocien compromisos que luego no se cumplen.
Según relató, en ocasiones se alcanzan entendimientos políticos que luego se modifican unilateralmente: “Te llaman y dicen tenemos tal acuerdo, hagamos tal acuerdo, vos cedés por el bien común del espacio y después te diste media vuelta y el acuerdo no se respetó”.
A su juicio, esa dinámica termina debilitando la construcción política y genera conflictos internos que afectan la capacidad de competir electoralmente.

Melella también realizó una autocrítica sobre la situación actual del peronismo y del campo nacional y popular. Según planteó, el espacio debe asumir errores propios que contribuyeron al escenario político actual.
“Tenemos que reconocer que hemos hecho muchas cosas mal. Eso nos lleva a tener esto y que nuestro pueblo vea y aguante semejante crisis”, señaló.
En ese marco, describió un panorama económico complejo en las provincias, con caída de recursos, retroceso de actividades productivas y mayores demandas sociales.
“En las provincias tenemos muchísimo menos recursos, tanto de coparticipación como propios”, afirmó, y mencionó entre los problemas la crisis en la industria textil y tecnológica en su provincia, la caída del turismo y la desaceleración de la actividad hidrocarburífera.

Más allá de las críticas internas, Melella planteó la necesidad de construir un espacio político más amplio que exceda al peronismo tradicional.
Según explicó, el campo nacional y popular “no es solamente el peronismo o la provincia de Buenos Aires o la Capital Federal”, y remarcó que existe “un interior muy grande” que debe ser incorporado a la discusión política.
En esa línea, propuso avanzar hacia una coalición amplia que incluya a dirigentes de distintos espacios políticos, incluso de otras tradiciones partidarias. Por ejemplo, elogió a gobenadores como Carlos Sadir y Maximiliano Pullaro, de extracción radical. Incluso, sugirió que tal vez el candidato a presidente no deba quedar en manos de una persona que represente al kirchnerismo porque "mucha gente sale corriendo".
“Me imagino un movimiento amplio donde estemos radicales, peronistas, socialistas, de derecha y de izquierda que compartamos objetivos como la defensa de la industria nacional, la producción y la generación de empleo”, expresó.

El gobernador también advirtió que el peronismo enfrenta un escenario difícil de cara al futuro si no logra modificar su dinámica interna.
A su entender, repetir las mismas estrategias y disputas internas podría volver a perjudicar al espacio en los próximos procesos electorales.
“Si seguimos repitiendo fórmulas viejas, la gente se cansó de eso también”, señaló, y agregó que el espacio tiene que asumir responsabilidades porque “fracasamos y nos tenemos que hacer cargo”.