11/03/2026 - Edición Nº1128

Cultura


Un artista fuera de molde

Abril Sosa: su presente en Cuentos Borgeanos y una mirada sin filtros sobre Catupecu

11/03/2026 | El fundador de Cuentos Borgeanos habló sobre su recorrido artístico, su nuevo disco y la mirada que tiene sobre los algoritmos y su pasado en Catupecu Machu.



 

Abril Sosa nunca fue un músico fácil de encasillar. Baterista precoz de Catupecu Machu cuando apenas tenía 13 años, luego fundador y líder de Cuentos Borgeanos, su recorrido dentro del rock argentino siempre estuvo atravesado por una mirada artística particular que mezcla música, literatura y experimentación.

En su paso por El Living de NewsDigitales, el músico habló con franqueza sobre su historia en la escena musical, su relación con la fama y el momento en que decidió alejarse de la banda que lo lanzó a la popularidad. En ese recorrido dejó definiciones fuertes sobre el clima interno que vivió durante aquellos años y cómo esa experiencia marcó su camino posterior.

Radicado desde hace un tiempo en Madrid y con un nuevo disco en camino, Sosa también reflexionó sobre la industria musical actual, el impacto de las plataformas digitales en los artistas y la influencia que la literatura —especialmente la obra de Jorge Luis Borges— tuvo en su forma de entender la música y el arte.

 

La adolescencia en Catupecu Machu

La historia de Abril Sosa con el rock empezó temprano. Tenía apenas 13 años cuando ingresó como baterista en Catupecu Machu, banda que terminaría convirtiéndose en uno de los fenómenos más intensos del rock alternativo argentino de los noventa.

Para el músico, aquellos primeros años estuvieron marcados por la energía creativa de un grupo que buscaba romper moldes en el escenario.

“Los shows de Catupecu eran demenciales, desprolijos y completamente locos. Había un compromiso absoluto con lo que hacíamos”, recordó.

Con el tiempo, la banda crecería hasta convertirse en un nombre central del rock nacional. Sin embargo, Sosa insiste en que el motor inicial nunca fue la búsqueda de fama. “A mí no me interesa la fama. Me interesa el éxito de lo que hago. El éxito y la fama son dos cosas diferentes”, sostuvo

La salida de Catupecu y la “relación tóxica”

Con los años, la relación dentro de la banda se volvió cada vez más compleja. En la entrevista con NewsDigitales, Sosa fue especialmente duro al recordar el clima interno que terminó empujándolo fuera del grupo.

“Yo amaba Catupecu, lo sigo amando, pero llegó un momento en que no soportaba más estar con un tipo como Fernando al lado”, dijo en referencia a Fernando Ruiz Díaz.

Según su relato, el problema no era artístico sino humano. “Era una relación muy agotadora a nivel humano. Artísticamente aporté muchísimo a la banda, pero convivir ahí era muy difícil”, explicó.

El músico también cuestionó la idea de que su salida hubiera sido un intento de protagonismo personal. “Mucha gente pensó que yo me fui para hacer mi propio camino. No fue así. Era simplemente que no soportaba más esa situación”, afirmó.

Incluso sostiene que parte de la historia artística más celebrada de la banda ocurrió durante su etapa en el grupo. “Uno de los discos más reconocidos de Catupecu está conmigo”, recordó al mencionar Cuentos Decapitados.

Borges, literatura y la identidad artística

Más allá del rock, Sosa construyó su identidad artística alrededor de otras influencias. La literatura, especialmente la obra de Jorge Luis Borges, ocupa un lugar central en su formación.

Según contó, el descubrimiento de la lectura llegó gracias a un amigo de la familia que le leía cuentos del escritor argentino cuando era adolescente. “No entendía nada, pero algo me llegaba”, recordó.

Ese vínculo terminaría dando origen a Cuentos Borgeanos, el proyecto musical que lideró durante los años posteriores a su salida de Catupecu.

Para el músico, el arte nunca estuvo dividido en disciplinas. “La música, la literatura y la pintura están abrazadas. Así entiendo el arte”, explicó.

Un músico contra los algoritmos

Sosa también dejó críticas muy duras contra el modelo actual de la industria musical. En su mirada, el streaming transformó la música en un sistema dominado por algoritmos y métricas. “Hoy todo se mueve algorítmicamente, no por la calidad artística”, cuestionó.

El músico incluso adelantó que su próximo disco seguirá un camino diferente. “No vamos a regalar el disco a Spotify. Si alguien lo quiere, lo va a tener que comprar”, aseguró.

Un artista nómade

Desde hace algunos años, Sosa vive en Madrid, aunque su historia reciente también incluye largas temporadas en Nueva York. Sin embargo, la estabilidad nunca fue una característica de su vida. “No estoy cómodo en ningún lado”, confesó.

Para él, esa incomodidad forma parte de su forma de ser. “Soy inquieto. Siempre estoy viendo qué pasa en otro lugar”, explicó.

Contra los algoritmos: el arte antes que el artista

En la entrevista, Sosa también apuntó contra el modelo actual de la industria musical, dominado —según su mirada— por los algoritmos de las plataformas digitales. “Hoy todo se mueve algorítmicamente, no por la calidad artística”, cuestionó.

Para el músico, ese sistema terminó condicionando no sólo la difusión de la música sino también la manera en que se mide el valor de una obra.

Por esa razón, su nuevo disco tendrá un lanzamiento diferente al habitual. Algunos singles estarán disponibles en plataformas, pero el álbum completo no se publicará de forma gratuita en servicios de streaming.

“No vamos a regalar el disco a Spotify. Si alguien lo quiere escuchar, lo va a tener que comprar”, explicó.

La decisión, según plantea, busca recuperar una relación más directa entre el artista y quienes siguen su música. En un momento donde todo parece medirse por números y reproducciones, Sosa apuesta a que su nuevo trabajo llegue primero a quienes todavía escuchan canciones con curiosidad, tiempo y ganas de descubrir algo nuevo.

Relacionadas
Más Noticias