El nuevo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona volvió a sufrir una postergación. El Tribunal resolvió modificar el cronograma del debate y fijó como nueva fecha de inicio el 14 de abril de 2026, tras evaluar el calendario judicial y la presencia de feriados en las próximas semanas.
Según la resolución, el proceso se desarrollará en dos jornadas semanales, de 10 a 17, aunque los jueces dejaron abierta la posibilidad de sumar una tercera audiencia semanal si el desarrollo del debate o la producción de prueba lo requieren.
El expediente mantiene una nómina de 92 testigos, que serán citados a lo largo del juicio. El tribunal estableció que la lista testimonial presentada por la acusación será la base para organizar el debate, incorporando además los testigos ofrecidos por las defensas de Leopoldo Luque, Agustina Cosachov y Nancy Forlini.
La decisión no estuvo exenta de cuestionamientos. Mario Baudry, abogado querellante, se opuso a la reprogramación y planteó que el cronograma podría haberse ajustado sin modificar la fecha de inicio. Su propuesta consistía en que, si una audiencia coincidía con un día inhábil por feriado, el debate se realizara automáticamente al día siguiente.

El proceso judicial investiga las responsabilidades médicas en la muerte de Diego Maradona, ocurrida el 25 de noviembre de 2020 en una vivienda del barrio privado San Andrés, en Tigre, donde el exfutbolista se encontraba cursando una internación domiciliaria tras haber sido operado días antes por un hematoma subdural.
En este debate serán juzgados varios integrantes del equipo médico que lo asistía, entre ellos el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz, además de otros profesionales de la salud y responsables de la empresa de internación domiciliaria que estaba a cargo del seguimiento clínico.
La enfermera Dahiana Madrid, una de las imputadas en la causa, será juzgada en un proceso separado, luego de solicitar que su situación se resuelva mediante un juicio por jurados.
El nuevo debate llega después de que el primer juicio oral que se intentó realizar en la causa terminara anulado, lo que obligó a reorganizar el proceso y fijar un nuevo cronograma para juzgar a los acusados por presunto homicidio simple con dolo eventual.