En medio del intento del Gobierno por atraer los llamados “dólares del colchón”, el CEO de Banco Supervielle, Gustavo “Paco” Manriquez, aseguró que el programa ya comenzó a despertar interés entre los clientes, aunque por ahora el impacto todavía no se refleja en los depósitos del sistema financiero.
Las declaraciones del banquero se dieron durante una entrevista en el streaming de El Cronista, en el marco de la Argentina Week en Nueva York, el evento que reúne durante cinco días a empresarios, banqueros e inversores internacionales para analizar el rumbo de la economía argentina.
“El clima es espectacular”, describió Manriquez sobre el encuentro, que comenzó el lunes por la noche con una recepción en la embajada argentina.
Según explicó, el evento arrancó con una fuerte convocatoria del sector financiero global. “Arrancó muy fuerte con la apertura del banquero más importante del mundo, que maneja JP Morgan, y luego habló Milei. No falta nadie a la reunión, es muy importante”, afirmó.
Uno de los ejes centrales de la agenda económica es el intento de canalizar hacia el sistema financiero los dólares que los argentinos mantienen fuera del circuito formal.
Manriquez señaló que su banco fue uno de los primeros en implementar el programa vinculado a la llamada “inocencia fiscal”, aunque advirtió que el proceso recién comienza.
“Fuimos pioneros en lanzar el programa de inocencia fiscal. Hubo muchas consultas. Todavía no estamos viendo un crecimiento en dólares, pero sí consultas. Todo lleva su tiempo y esperamos que tenga un impacto positivo”, sostuvo.
Según estimaciones del Banco Central, los argentinos tienen alrededor de US$170.000 millones fuera del sistema financiero dentro del país, una masa de divisas que podría dinamizar el crédito en dólares y fortalecer las reservas si ingresara al circuito bancario.
Para el ejecutivo, el principal desafío del país es construir reglas de juego estables que permitan generar confianza.
“El mayor desafío de Argentina es construir un modelo en el tiempo que sea predecible y sustentable. Ese es el mayor desafío que tenemos como argentinos”.
En el encuentro con inversores internacionales predominó un clima de optimismo respecto al rumbo de la economía argentina.“Argentina se está mostrando al mundo de manera ordenada y el sistema financiero va a apoyar el crecimiento que se está dando”, afirmó.
También destacó el nivel de participación en el evento.“Hay mucho optimismo. El nivel de asistencia es casi total”.
Consultado sobre la evolución del crédito, Manriquez reconoció que el sistema financiero todavía arrastra los efectos del deterioro económico registrado en el último semestre de 2025.
“Todos los ajustes llevan su tiempo. Estamos esperando una baja de tasas. La baja del IPC lleva un poco más de tiempo, pero en el segundo semestre vamos a ver una baja más importante”, explicó.
En ese sentido, señaló que los bancos están monitoreando de cerca la morosidad de los préstamos.
“Los bancos hemos tenido balances castigados por el nivel de mora que ocurrió el último semestre de 2025 y que todavía estamos arrastrando. Por eso cuidamos ese aspecto”.
Respecto de la evolución de los precios, el CEO de Supervielle estimó que la inflación anual podría ubicarse entre el 24% y el 26%, con una desaceleración más marcada hacia mitad de año.
“Estamos esperando el índice de inflación de febrero. Creo que marzo veremos si es parecido o no, pero tenemos cierta expectativa de que el IPC termine entre 24% y 26% anual. Entre mayo y junio debería empezar a bajar y ubicarse por debajo del 2% mensual”.
Las proyecciones coinciden con el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, que prevé una inflación anual cercana al 26%, con registros mensuales que podrían perforar el 2% a partir de mayo.
Sin embargo, los analistas advierten que el reciente aumento del precio internacional del petróleo, en medio de tensiones geopolíticas globales, podría generar nuevas presiones sobre los precios en los próximos meses.