Un control de rutina en la terminal de ómnibus de Liniers terminó con la detención de un pasajero que transportaba más de dos kilogramos de cocaína escondidos en una valija. El hallazgo fue realizado por efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA) durante un operativo de inspección de equipajes y pasajeros provenientes del norte del país.
El procedimiento se llevó a cabo cuando personal de la Comisaría Terminal de Ómnibus de la Ciudad de Buenos Aires realizaba controles sobre un micro de larga distancia que había llegado desde la provincia de Jujuy.
Durante la revisión mediante un escáner de rayos X, el operador detectó en una valija azul una imagen que presentaba características compatibles con un doble fondo. La densidad y la tonalidad del contenido sugerían la presencia de dos panes compactos con un peso aproximado de 2,200 kilos.

Ante la sospecha, los agentes demoraron al pasajero que transportaba el equipaje, un ciudadano boliviano de 33 años, y preservaron la valija mientras consultaban con el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nº9, a cargo de Sebastián Ramos, con intervención de la Secretaría Nº18 de Pablo Andrés Febre.
El magistrado ordenó realizar una verificación con un can detector de estupefacientes. En ese marco intervino la Sección Canes de Seguridad en Medios del Transporte de la PFA, que presentó al perro antinarcóticos “Rodolfo”. El animal realizó una marcación positiva sobre el equipaje, confirmando la presencia de droga.
Con ese resultado, el juzgado dispuso la inmediata detención del sospechoso y el secuestro de la cocaína, en el marco de una investigación por infracción a la ley de estupefacientes.