El reciente proyecto de Boca Juniors para ampliar la Bombonera hasta alcanzar una capacidad cercana a los 80.000 espectadores reavivó una vieja discusión en el fútbol argentino: la posibilidad —alguna vez planteada— de que Boca y River Plate compartieran un estadio.
La idea, hoy casi impensada para la cultura futbolera local, fue impulsada hace más de dos décadas por Mauricio Macri, cuando era presidente de Boca. Años después, ya como presidente de la Nación, el dirigente volvió a mencionar el proyecto en una conversación con el entonces titular de River, Rodolfo D'Onofrio, quien recordó públicamente aquel intercambio.
La primera vez que la idea tomó forma pública fue en junio del 2000. En aquel momento, Macri transitaba su segundo mandato al frente de Boca y sorprendió con una declaración que desafiaba una de las rivalidades más profundas del fútbol mundial.
“Voy a decir algo que por ahí parece muy loco: si tuviésemos que encarar un estadio nuevo, deberíamos hacerlo con River”, afirmó entonces.
Macri argumentaba que el problema del espacio urbano en Buenos Aires hacía cada vez más difícil construir grandes estadios dentro de los barrios tradicionales. Por eso proponía una solución que ya existía en Europa: compartir infraestructura.
Para respaldar su planteo, mencionaba el caso del estadio San Siro, donde juegan AC Milan y Inter de Milán.
“Irse del barrio es complicado. Conseguir un terreno que tenga acceso como la gente también. Pero en algún momento habrá que encararlo. Sería algo lógico”, explicaba.
La idea surgía en un momento especial para Boca: horas antes de una semifinal de Copa Libertadores frente al Club América en el Estadio Azteca, partido que terminaría con el recordado gol de Walter Samuel sobre el final.

En ese momento, la propuesta no prosperó. Según relataría años más tarde D'Onofrio, cuando Macri le planteó la idea al entonces presidente de River, José María Aguilar, la respuesta fue negativa.
Para River, abandonar el Estadio Monumental o compartir cancha con su clásico rival era una posibilidad difícil de aceptar, tanto desde lo institucional como desde lo simbólico.
La idea quedó archivada durante años, hasta que volvió a aparecer casi dos décadas después.

En 2019, mientras River analizaba distintas alternativas para ampliar o construir un nuevo estadio, D'Onofrio reveló una conversación que mantuvo con Macri en la Quinta de Olivos.
El dirigente de River había acudido a la reunión para analizar la posibilidad de adquirir terrenos en la zona de Núñez, a unos 800 metros del Monumental, con la idea de desarrollar un “Nuevo Monumental”.
Durante ese encuentro, Macri volvió a mencionar su vieja idea. “El presidente me contó que cuando Aguilar era presidente de River y él de Boca le propuso hacer un estadio único de River y Boca, y Aguilar le dijo que no. Entonces me preguntó si yo estaría dispuesto”, relató D'Onofrio en ese momento.
El dirigente admitió que la consulta lo tomó por sorpresa: “Sí, le dije. No sé si los socios de River”, respondió. De todos modos, aclaró que se trató de una conversación informal y que una decisión de ese tipo debería ser avalada por los socios del club.
La conversación surgió en el marco de una negociación potencial por terrenos ubicados en Núñez, detrás del Tiro Federal Argentino, cerca de la zona donde se encuentran los clubes Club Universitario de Buenos Aires, Centro Naval y Liceo Naval.
El predio, con el Río de la Plata como límite natural, estaba bajo control del Estado nacional, lo que hacía compleja cualquier negociación para su compra.
Según explicó D'Onofrio en aquel momento, el proyecto de un nuevo estadio era apenas una posibilidad lejana debido al enorme costo de una obra de esa magnitud.
“En la Argentina es imposible pensar en una inversión de esa envergadura. Este no es el momento”, afirmó.
Mientras el tema generaba curiosidad mediática, desde Boca salieron rápidamente a cerrar la discusión. El entonces presidente del club, Daniel Angelici, fue categórico: “Nuestro club es demasiado grande para pensar en compartir estadio con otro equipo. De La Boca no nos vamos”.
En la misma línea se expresó el secretario general Christian Gribaudo, quien descartó cualquier posibilidad de avanzar en esa dirección. Según explicó, la prioridad del club era resolver el histórico problema de capacidad del estadio.
Más de dos décadas después de aquella propuesta inicial de Macri, Boca volvió a poner sobre la mesa el mismo problema: la capacidad de su estadio.
La dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme presentó un ambicioso proyecto para ampliar la Bombonera sin abandonar su histórica ubicación en Brandsen 805.
El plan contempla elevar la capacidad hasta aproximadamente 80.000 espectadores mediante una serie de intervenciones arquitectónicas.
Entre las principales obras se destacan:
Además, el masterplan incluye la instalación de un techo 360° que cubriría las cuatro tribunas y mejoraría tanto el confort como la acústica del estadio.