13/03/2026 - Edición Nº1130

Internacionales

Ejercicio militar

Narvik ensaya evacuaciones masivas ante una posible guerra en Europa

12/03/2026 | Médicos, voluntarios y fuerzas aliadas simulan trasladar heridos desde Finlandia hacia hospitales noruegos.



En el remoto puerto de Narvik, en el norte de Noruega y dentro del Círculo Polar Ártico, médicos civiles, soldados y voluntarios participan esta semana en un ejercicio que simula una evacuación masiva de heridos en caso de conflicto armado en Europa. La práctica forma parte de Cold Response, las maniobras militares que la Organización del Tratado del Atlántico Norte realiza periódicamente en el Ártico europeo para entrenar la coordinación entre fuerzas aliadas y autoridades civiles.

El ejercicio imagina un escenario en el que estalla una guerra en Finlandia. Como consecuencia, soldados estadounidenses y noruegos, junto con civiles heridos, deben ser trasladados rápidamente a territorio noruego para recibir atención médica.


Soldados aliados participan en Cold Response, las maniobras militares que la Organización del Tratado del Atlántico Norte realiza cada dos años en el Ártico

Un tren lleno de “víctimas”

La simulación comienza con la llegada de un tren procedente de Finlandia que cruza Suecia hasta Narvik. Al descender del convoy, decenas de voluntarios que interpretan a las víctimas son evaluados por equipos médicos y trasladados en ambulancias a hospitales cercanos. Según el escenario del ejercicio, unas 1.200 personas podrían ser evacuadas en diez días si el conflicto fuera real. La práctica actual, sin embargo, se concentra en una jornada y utiliza alrededor de 100 voluntarios, muchos de ellos estudiantes.

Los hospitales civiles del norte de Noruega participan activamente en el entrenamiento. En una situación real, los pacientes más graves serían trasladados posteriormente al sur del país o incluso a centros médicos de otros países aliados.


La línea ferroviaria que conecta Narvik con Kiruna en Suecia y con Finlandia es una de las principales rutas logísticas del norte de Europa para mover tropas, equipos y suministros a través de Escandinavia.

La incorporación de Suecia y Finlandia cambia el mapa

Este tipo de ejercicios refleja un cambio estratégico importante en el norte de Europa. Durante décadas, Noruega fue el único país escandinavo miembro de la alianza atlántica. Sin embargo, Finlandia ingresó en la organización en 2023 y Suecia en 2024, decisiones tomadas tras la invasión rusa de Ucrania en 2022. Con los tres países nórdicos dentro del bloque militar, el Ártico europeo se ha convertido en una región clave para la planificación estratégica.

Narvik ocupa una posición particularmente importante. La ciudad se ubica entre montañas nevadas y el fiordo de Ofot, y cuenta con un puerto libre de hielo durante todo el año. Además, la línea ferroviaria que conecta Narvik con Kiruna en Suecia y con Finlandia es una de las rutas logísticas más importantes para mover tropas y equipos entre el Atlántico y el interior del norte europeo.


Narvik fue escenario de una de las primeras batallas importantes de la Segunda Guerra Mundial en 1940, cuando tropas noruegas, británicas, francesas y polacas combatieron contra fuerzas alemanas por el control del puerto y las rutas del mineral de hierro.

Narvik ya tuvo un papel relevante en la historia bélica del continente. En 1940, durante los primeros meses de la Segunda Guerra Mundial, fue escenario de una batalla clave entre tropas alemanas y fuerzas aliadas de Noruega, Reino Unido, Francia y Polonia. Aunque los aliados lograron inicialmente recuperar la ciudad, debieron retirarse cuando Alemania lanzó su ofensiva contra Francia. Hoy, la localidad vuelve a estar en el centro de la planificación militar del norte europeo.

El concepto de “defensa total

El ejercicio también refleja un cambio en la estrategia de seguridad de los países nórdicos. Noruega declaró 2026 como el año de la “defensa total”, un enfoque que busca integrar a la sociedad civil en la preparación ante posibles crisis o conflictos. Esto implica que hospitales, autoridades locales, empresas de transporte, voluntarios y organizaciones civiles participen en planes de respuesta junto a las fuerzas armadas.

La idea es reducir la distancia entre el mundo militar y la sociedad, garantizando que, en una situación extrema, toda la infraestructura del país pueda movilizarse rápidamente. En el contexto de las tensiones geopolíticas actuales y la creciente militarización del Ártico, ejercicios como el de Narvik muestran cómo Europa del Norte se prepara para escenarios que, hasta hace pocos años, parecían impensables.