Los servicios del ramal Tigre la Línea Mitre volvieron a llegar este jueves a la estación estación Retiro -desde el pasado 7 de marzo funcionaron entre Tigre y Belgrano- tras más de dos meses de obras y pruebas técnicas, pero el regreso del recorrido completo se vio afectado por demoras y cancelaciones en varios servicios durante la mañana.
La normalización del servicio incluyó a los tres ramales principales del ferrocarril —Tigre, José León Suárez y Bartolomé Mitre— que retomaron su recorrido habitual hacia la terminal porteña luego de finalizadas las pruebas operativas del nuevo sistema de señalización instalado en el acceso a Retiro.

Según informaron desde la empresa Trenes Argentinos, los ensayos técnicos se realizaron previamente con formaciones sin pasajeros para verificar el correcto funcionamiento del nuevo sistema. Las pruebas arrojaron resultados satisfactorios y permitieron habilitar nuevamente la circulación completa entre las cabeceras del norte del conurbano bonaerense y la estación Retiro.
Sin embargo, durante el primer día de funcionamiento pleno se registraron demoras y cancelaciones en distintas formaciones, lo que generó complicaciones para miles de usuarios que utilizan el tren como principal medio de transporte entre la Ciudad de Buenos Aires y municipios de la zona norte como San Isidro, Vicente López, San Fernando y Tigre.
La situación se da luego de la reapertura del servicio -interrumpido desde el 10 de enero último- debido a la realización de un plan de obras de modernización que se realizaron de la infraestructura ferroviaria. Durante buena parte del verano el servicio estuvo suspendido -primero por tramos y luego en su totalidad- especialmente en el ramal Tigre, para avanzar con trabajos de renovación de vías y señalamiento.

El plan de mejoras incluyó el reemplazo de 120 kilómetros de cables, la instalación de nuevas señales y semáforos. De esta forma se concretó el paso del antiguo sistema -que estuvo un siglo en servicio- al nuevo equipamiento.
El ramal Retiro–Tigre recorre 28 kilómetros entre la Ciudad de Buenos Aires y el emblemático partido del norte de conurbano, pero lamentablemente la mañana estuvo marcada por complicaciones operativas que se tradujeron en demoras y cancelaciones. Los pasajeros manifestaron su malestar por la situación, pero no se registraron episodios violentos.