13/03/2026 - Edición Nº1130

Internacionales

Derechos civiles

Susan B. Anthony: la mujer que impulsó el voto femenino en Estados Unidos

13/03/2026 | La activista murió el 13 de marzo de 1906, tras dedicar más de cinco décadas a la lucha por el sufragio femenino y la igualdad de derechos



El 13 de marzo de 1906 murió Susan B. Anthony, una de las figuras más decisivas del movimiento por los derechos de las mujeres en Estados Unidos. Durante más de cincuenta años dedicó su vida a una lucha que en su época parecía casi imposible: lograr que las mujeres fueran reconocidas como ciudadanas con derecho a votar y participar plenamente en la vida política.

Anthony nació en 1820 en Massachusetts, en el seno de una familia cuáquera que defendía valores como la igualdad entre hombres y mujeres y la justicia social. Ese ambiente marcó profundamente su formación. Desde muy joven se involucró en causas reformistas, primero en el movimiento abolicionista contra la esclavitud y luego en campañas a favor de los derechos civiles.

Sin embargo, su experiencia en esos movimientos la llevó a una conclusión que cambiaría su vida: las mujeres, aunque participaban activamente en las campañas políticas y sociales, no tenían poder real para influir en las decisiones, porque no podían votar.

Ese descubrimiento la llevó a comprometerse por completo con el movimiento sufragista. En 1851 conoció a Elizabeth Cady Stanton, otra de las grandes figuras del feminismo temprano en Estados Unidos. Juntas formaron una alianza que duraría décadas y que sería clave para organizar el movimiento por el voto femenino.


Susan B. Anthony y Elizabeth Cady Stanton lideraron durante décadas la campaña para que las mujeres obtuvieran derechos políticos y el acceso al voto.

En 1869 ambas fundaron la National Woman Suffrage Association, una organización dedicada a presionar para lograr una enmienda constitucional que reconociera el derecho al voto de las mujeres. Anthony se convirtió en una incansable organizadora: viajó por todo el país, dio cientos de discursos y coordinó campañas políticas para impulsar reformas legales.

Durante años enfrentó resistencia social, críticas públicas e incluso burlas, en una época en la que la mayoría de las mujeres estaban excluidas de la vida política.


En 1872, Anthony fue arrestada tras votar en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, un acto de protesta que se convirtió en uno de los episodios más emblemáticos de la lucha por el sufragio femenino.

Uno de los momentos más emblemáticos de su activismo ocurrió en 1872, cuando decidió votar en las elecciones presidenciales en Rochester, Nueva York. Anthony argumentaba que la Constitución ya garantizaba ese derecho a todos los ciudadanos. Fue arrestada, juzgada y declarada culpable. El tribunal le impuso una multa de 100 dólares, pero ella se negó a pagarla, transformando el caso en un símbolo de la lucha por la igualdad política.

Durante las décadas siguientes continuó organizando campañas y conferencias, ayudando a consolidar el movimiento sufragista en Estados Unidos. Aunque algunos territorios del país comenzaron a reconocer el voto femenino a finales del siglo XIX, el cambio nacional tardaría más en llegar.


En 1979 el gobierno de Estados Unidos lanzó el dólar Susan B. Anthony, la primera moneda de circulación masiva del país con la imagen de una mujer real.

Susan B. Anthony murió en 1906, catorce años antes de que el objetivo de su vida se hiciera realidad. En 1920, Estados Unidos aprobó la Decimonovena Enmienda de la Constitución, que garantizó el derecho al voto de las mujeres en todo el país. Muchos historiadores consideran que ese logro fue posible gracias a las décadas de trabajo de Anthony y de otras activistas que construyeron el movimiento sufragista desde sus cimientos.

Su legado continúa presente hoy. En 1979, su imagen fue utilizada en el dólar Susan B. Anthony, convirtiéndose en la primera mujer real en aparecer en una moneda estadounidense de circulación general. Su figura sigue recordando una idea fundamental: la democracia solo puede ser verdaderamente representativa cuando todos los ciudadanos tienen derecho a participar en ella.