El pádel que fue furor en los años 90’ en Argentina, volvió con fuerza en los últimos años. A lo largo y ancho del país, se mantienen y construyen nuevas canchas donde se practica el deporte de forma recreativa y competitiva.
En uno de estos tantos establecimientos, ubicado dentro del predio de un supermercado de la localidad de Solano, ubicada entre los partidos de Quilmes y Almirante Brown, en la provincia de Buenos Aires, ocurrió un hecho insólito.
En la cancha, ubicada precisamente en la avenida Calchaquí y Rodolfo López de esa localidad, se encontraban jugando 4 amigos en modalidad dobles. Todo transcurría normalmente hasta que un jugador tiró la pelota hacia arriba, buscando el rebote en la pared y que traspase al lado de su rival. Sin embargo, al golpear en el techo la pelota rompió un caño de agua y toda la cancha se inundó.
"Padel"
— Tendencias en Argentina (@porqueTTarg) March 12, 2026
Porque cuatro amigos jugaban al pádel en Solano, uno tiró una pelota para arriba, rompió un caño y se inundó la cancha. pic.twitter.com/HgP7LckmuM
Según comentarios en las redes sociales, el lugar cuenta con 8 canchas donde “si llueve algunas se inundan, el agua sale más cara que comprarla en un desierto de Egipto”.
Además, con el mismo tono de humor, algunos reportaron que ante la falta de climatización “se hacen imposible los partidos sea verano o invierno”. Por si fuera poco, se quejaron de algunos precios. “Te olvidaste las pelotas y te las cobran como si compras una firmada por Messi” remataron.