El nombre de Marcelo Grandío apareció en el centro de la polémica luego de que se conociera que fue uno de los pasajeros del vuelo privado que utilizó el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, para viajar con su familia a Punta del Este durante el último feriado de Carnaval.
Periodista y conductor de un programa en la Televisión Pública, Grandío confirmó públicamente que es amigo del jefe de Gabinete y que estuvo en el vuelo y buscó despejar las dudas sobre el financiamiento del viaje. Según su versión, el propio Adorni pagó los pasajes correspondientes a su familia, mientras que el hombre de los medios abonó su parte.

En recientes declaraciones periodísticas el hombre de pelo blanco sostuvo que en el repato de gastos, el funcionario se hizo cargo de la mayor parte del costo abonando 3.600 dólares, mientras que el comunicador pagó 800. La diferencia está en que Grandío viajó solo.
De acuerdo con los datos difundidos, el vuelo se realizó el 12 de febrero por la noche en un avión Honda Jet operado por la empresa aerocomercial Alpha Centauri. La aeronave despegó a las 20.21 desde San Fernando y aterrizó poco después en el aeropuerto de Laguna del Sauce, que sirve a Punta del Este.
En la aeronave viajaron Adorni, su esposa Bettina Angeletti, dos familiares y Grandío. El regreso se produjo cinco días más tarde, aunque en ese tramo el periodista no volvió con el funcionario.
Grandío se presenta en redes sociales como “periodista y empresario” y mantiene una relación personal con Adorni desde hace más de una década. Actualmente conduce el programa “Giros, en línea recta” en la TV Pública y también participa en proyectos de streaming vinculados al periodismo político y deportivo.

Su vínculo con el jefe de Gabinete quedó expuesto en distintas publicaciones en redes sociales donde lo describe como un “amigo eterno” y expresa su respaldo al rumbo político del gobierno.
El escándalo que envuelve a Manuel Adorni es un asunto complejo, porque una investigación podría concluir en la posible comisión de una conducta reprobada por el Código Penal, pudiendo encuadrar en los delitos de dádivas o enriquecimiento ilícito. Si embargo, cabe destacar que al igual que todo ciudadano -si la Justicia decide imputarlo en una causa penal- lo asiste la presunción de inocencia mientras no se demuestre lo contrario.
En el primero de los casos, el delito de dádivas -previsto en el artículo 259 del Código Penal- sanciona al funcionario público que recibe regalos, beneficios o ventajas en consideración a su cargo, aun cuando no exista un acto concreto de corrupción a cambio. Podría se el caso en cuestión si el viaje de Adorni fue pagado por otra persona.
En cambio, el enriquecimiento ilícito —tipificado en el artículo 268— requiere demostrar que un funcionario incrementó su patrimonio de manera injustificada durante el ejercicio de su función. Para ello, se considera la evolución de su patrimonio, el incremento de sus gastos en relación a sus ingresos y el origen de los fondos a efecto de poder determinar que las tres variantes sean compatibles con el patrimonio que dice poseer.
En las últimas horas Adorni fue denunciado penalmente. A partir de entonces, será la Justicia quien tenga que expedirse. Las denuncias mediáticas de por sí, no son elementos suficientes para determinar si se cometió un delito.