En los últimos años Newell's Old Boys de Rosario padece un declive futbolístico que parece no tocar fondo. La gestión de Ignacio Astore dejó al club envuelto en una crisis deportiva y económica importante, que el nuevo presidente Ignacio Boero lejos está de controlar y todo parece agravarse.
La Lepra tuvo un muy mal arranque en el torneo Apertura y está último en la tabla anual, incluso por debajo del recién ascendido Estudiantes de Río Cuarto, con apenas 3 puntos en 9 partidos. Luego de la fallida experiencia de la dupla técnica de Favio Orsi y Sergio Gómez, la esperanza parece estar puesta en el nuevo DT Frank Kudelka. Pero es tan delicada la situación de Newell 's, que la oposición le pidió una reunión urgente al presidente Boero para ayudar a enderezar el rumbo.
A través de un comunicado, siete agrupaciones explicaron que están dispuestas a “colaborar con acciones concretas para ayudar a revertir la extrema realidad actual. Newell’s nos necesita a todos”. En la misma línea, se exige “que no sea una reunión de compromiso o para la foto”, sino “que se pueda construir un diálogo sincero con base en la humildad y con acciones e ideas concretas que coadyuven a superar la falta de rumbo y la crisis que atraviesa”.
Desde la oposición incluso, se pusieron a disposición recursos económicos y humanos para la actual gestión. Sin embargo, las agrupaciones no fueron llamadas por ningún dirigente. Los que firmaron el comunicado fueron Nuevo Frente Rojinegro y Movimiento Rojinegro Querido (liderado por Cristian D’Amico), Fuerza Leprosa (Diego Caldera), Movimiento Castalepra (Germán Denis), Sangre Rojinegra (Mariano Malvar), Agrupación Ñulista los Viejos Muchachos (Pedro Bismarck) y ADN, referenciado en Daniel Giraudo, Miguel Mari y Pablo Copes.

El panorama se torna complejo cuando se analiza la inversión que se realizó en el último mercado de pases de verano. Entre transferencias y préstamos, llegaron como refuerzos Walter Mazzantti, Gabriel Arias, Franco García, Nicolás Goitea, Michael Hoyos, Walter Núñez, Matías Cóccaro, Bruno Cabrera, Oscar Salomón, Gabriel Risso Patrón y Rodrigo Herrera.
Desde una agrupación opositora, explicaron NewsDigitales que “La suma global por todas esas operaciones, entre lo que se pagó y se comprometió a saldar el club, asciende a los 6 millones de dólares. Con 3 puntos en 9 partidos, no hay mucho que decir, es un fracaso rotundo”.
Desde el oficialismo de Boero recuerdan que asumieron con las cuentas en rojo, aunque desde la oposición remarcan que “Todos los candidatos sabían la real situación económica y deportiva del club en las últimas elecciones, no hay excusas”.
Desde la oposición, ponen la lupa sobre quiénes toman realmente las decisiones en el fútbol profesional del club. Más allá del rol del director deportivo de Roberto Sensini, a quien desde distintas agrupaciones destacan como "una muy buena persona, muy querido, pero no maneja mucho”.
Por eso, varios coinciden en que el presidente Ignacio Boero delegó buena parte del manejo del fútbol profesional en un grupo de allegados. Entre ellos mencionan al exdirigente Juan José Concina y los agentes FIFA Juan Dávola (hijo del expresidente de Tiro Federal Carlos Dávola) y Juan Ignacio Huber, socios en la agencia DG Football Agency.

Newell’s todavía no ganó en la temporada y por si fuera poco, el equipo juega mal y no merece muchos más puntos de lo que tiene. Para colmo de males el equipo sufrió la lesión de Gabriel Arias, que estará fuera de las canchas por un buen tiempo.
Además, Kudelka no cuenta con un volante creativo de calidad y es uno de los puestos a reforzar en el próximo mercado de pases de invierno, que será fundamental para pelear la permanencia. En lo inmediato, un arquero y un volante son roles clave a reforzar.
Los rosarinos están últimos en la zona A, con 3 puntos en 9 fechas. También están en el fondo de la tabla acumulada, y en los promedios sólo están arriba de Gimnasia de Mendoza, Sarmiento, Aldosivi y Estudiantes de Río Cuarto. Un panorama preocupante, que arrastra desde hace algunos años y donde parece que Newell’s nunca termina de tocar fondo.