El ex ministro de Economía Martín Guzmán cuestionó el rumbo económico del Gobierno de Javier Milei, puso en duda la posibilidad de alcanzar inflación cero en los próximos meses, advirtió por el impacto de la suba del petróleo en los precios y afirmó que la actual estabilidad del dólar depende del endeudamiento externo.
Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista en Gelatina, donde el ex funcionario analizó la evolución de la economía argentina y el escenario internacional.
Guzmán fue particularmente crítico con la posibilidad de que la inflación llegue a cero en el corto plazo, una idea que el presidente Javier Milei había mencionado en entrevistas recientes.
“No puede ser la inflación cero en agosto”, afirmó el ex ministro, y sostuvo que existen al menos dos razones que lo vuelven imposible en el esquema actual.
La primera, explicó, está vinculada con el nivel de tasas de interés. “Si tenés inflación en cero y una tasa del 3% mensual, eso es insostenible. Tendrías quiebras masivas y el Gobierno no tendría recursos para hacer frente al pago de intereses”, señaló.
La segunda razón, según Guzmán, tiene que ver con la forma en que el Gobierno plantea pagar la deuda. “El Gobierno dice que va a pagar la deuda con las reservas que junta. Pero si comprás reservas con inflación, eso no sería consistente con la premisa de pagar la deuda sin acceso al mercado externo de dólares”, explicó.
Y concluyó con una crítica directa al diagnóstico oficial: “No tiene sentido lo que dice el presidente. Ninguna empresa argentina está proyectando eso”.
De todos modos, reconoció que el ordenamiento fiscal era una condición necesaria para bajar la inflación.
“Ordenar el sector fiscal era importante para que baje la inflación. Es fundamental, porque sin acceso al crédito no podés bajar la inflación. Pero el ancla fiscal sola no es suficiente”, afirmó.
El ex ministro también se refirió al impacto internacional del conflicto en Medio Oriente sobre el precio de la energía. El barril de petróleo de referencia internacional subió cerca de 8% y volvió a superar los US$100, en medio de la escalada geopolítica.
Para Guzmán, el manejo del precio de los combustibles será clave para evitar un nuevo impacto inflacionario. “Va a ser clave cómo se maneje el precio del combustible. Un aumento muy fuerte es desigualador, afecta el bolsillo de la gente y también el presupuesto de los gobernadores”, advirtió.
Otro de los puntos que marcó fue el deterioro de la actividad económica. “La economía está apagada”, sostuvo.
Según explicó, los sectores que históricamente generan más empleo muestran señales de debilidad. “Se caen los sectores que motorizan empleo: la construcción, la industria manufacturera y el comercio. Mirás los números y parece que el producto crece, pero eso no se refleja en una situación de bienestar para el trabajador”, planteó.
Guzmán también trazó una comparación con el modelo económico de la década de 1990. “En los 90 la tasa de desempleo terminó en 23%. Eso no está pasando ahora y no va a pasar”, afirmó.
Sin embargo, consideró que el modelo actual tampoco generará mejoras en el nivel de vida.“Todos a lgo pueden encontrar, pero no es un modelo que vaya a generar prosperidad ni mejora en la capacidad de consumo de la gente”, aseguró.
También cuestionó la idea de una reconversión laboral hacia sectores como la energía. “No va a pasar que el trabajador que pierde su empleo se vaya a trabajar a Vaca Muerta. Esa reconversión que plantea el presidente no ocurre así en la realidad y nunca pasó”, afirmó.
Finalmente, Guzmán sostuvo que la estabilidad cambiaria actual está sostenida por el financiamiento externo.
“Algo que siempre mira Argentina es la cotización del dólar. No se habría mantenido estable si no hubiera toma de deuda externa con el apoyo del gobierno de Estados Unidos”, afirmó.
Según su visión, esa estrategia genera una dependencia financiera. “Eso después termina costando mucho, pero en el mientras tanto hay estabilidad cambiaria. Fue lograda a través de deuda externa”, explicó.
Y advirtió que el escenario podría cambiar si la situación económica internacional se deteriora.
“Quedamos dependientes de eso. Si a Estados Unidos le va mal, nosotros también tendríamos problemas. La calma cambiaria ayuda, pero todo está bastante atado con alfileres”, concluyó.