A solo 100 días de la Copa Mundial de Fútbol de la FIFA y en la antesala de la Finalissima contra España, una de las piezas inamovibles de Lionel Scaloni atraviesa su momento más crítico a nivel de clubes.
Cristian "Cuti" Romero, capitán y referente del Tottenham Hotspur, se encuentra inmerso en una crisis deportiva e institucional que amenaza con arrastrar a su equipo al descenso en la Premier League y que ya detonó su relación con la dirigencia londinense.
El presente de los Spurs es desolador: marchan decimosextos en la tabla, a un solo punto de la zona roja, y acumulan seis derrotas consecutivas. El equipo no gana por liga desde diciembre del año pasado.
La gota que colmó el vaso fue la humillante caída por 5-2 ante el Atlético de Madrid en la ida de los octavos de final de la Champions League, un partido donde la defensa inglesa hizo agua por todos lados y el propio Romero quedó expuesto ante la voracidad de Julián Álvarez y compañía.
Lejos de esconderse, el cordobés ha sido la voz cantante del descontento. "Solo aparecen cuando las cosas van bien", disparó en redes sociales contra los dirigentes tras una derrota ante Bournemouth.
También apuntó contra el cuerpo médico por la plaga de lesiones que dejó al plantel diezmado: "Es increíble, pero cierto y vergonzoso", sentenció tras un empate ante el Manchester City, donde jugó disminuido físicamente por falta de recambio.

La situación es límite. Gran parte del plantel tiene cláusulas de reducción salarial del 50% en caso de descenso, lo que provocaría un éxodo masivo. Romero, valuado en 60 millones de euros (aunque su cláusula de rescisión trepa a 80), se ha convertido en una suerte de bombero dentro de la cancha, sumando 6 goles en 29 partidos para rescatar puntos vitales, pero descuidando a veces su zona por la desesperación de ir al frente.
Ante este escenario de caos y autodestrucción, el futuro del "Cuti" parece estar lejos de Londres. A pesar de tener contrato hasta 2029, su salida en el próximo mercado de pases es un secreto a voces.
Dos gigantes de España pican en punta para quedarse con el central campeón del mundo:
Mientras tanto, en el predio de Ezeiza, Scaloni sigue con preocupación el desgaste físico y mental de su caudillo defensivo, esperando que la tormenta en Inglaterra no afecte su rendimiento con la selección en un año trascendental.