El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires eliminó el Impuesto de Sellos del 1,2% que se aplicaba sobre el financiamiento de las tarjetas de crédito, una medida que impacta directamente en el bolsillo de quienes suelen pagar el mínimo del resumen y financiar el resto.
En términos simples, si una persona no pagaba el total de la tarjeta y dejaba un saldo pendiente, además de los intereses del banco debía abonar este impuesto. Desde ahora, ese cargo deja de existir.
La decisión fue implementada a través de la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP) y se aplicará de forma automática, sin que los usuarios tengan que hacer ningún trámite.
El impuesto se cobraba cuando el usuario pagaba el mínimo del resumen y financiaba el saldo restante.
Con la eliminación del tributo:
Por ejemplo, si una persona financiaba $100.000 del resumen, antes debía pagar $1.200 adicionales solo por el impuesto, además de los intereses del banco. Ese cargo ahora desaparece.
Desde el gobierno porteño señalaron que el objetivo es reducir el costo del financiamiento y aliviar la carga tributaria en un contexto en el que muchas familias recurren al crédito para sostener el consumo o enfrentar gastos.
La iniciativa había sido aprobada previamente en la Legislatura porteña con apoyo de distintos bloques.
La eliminación del impuesto a las tarjetas se suma a otra medida reciente: la exención del 100% del Impuesto de Sellos para la compra de vivienda única y familiar.
Actualmente, ese beneficio aplica para propiedades de hasta $226,1 millones dentro de la Ciudad de Buenos Aires.
Con estos cambios, el gobierno porteño busca reducir la carga impositiva en operaciones financieras y en el acceso a la vivienda, dos áreas donde el impuesto de sellos tenía mayor impacto para los contribuyentes.