13/03/2026 - Edición Nº1130

Política

Repercusiones políticas en la Argentina

Del conflicto a la paz: cómo reaccionó el kirchnerismo ante la elección de Francisco

13/03/2026 | Tras años de tensiones con el arzobispo porteño, el gobierno de CFK respondió con sorpresa y cautela a la elección de Jorge Bergoglio como Sumo Pontífice



La elección del arzobispo de Buenos Aires como Papa, el 13 de marzo de 2013, generó una inmediata repercusión política en la Argentina, particularmente dentro del kirchnerismo, espacio que hasta entonces había mantenido una relación tensa con el entonces arzobispo de Buenos Aires. Tras el anuncio realizado desde el balcón de la Basílica de San Pedro, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner optó rápidamente por un tono institucional y diplomático frente al acontecimiento.

La entonces presidenta envió un mensaje formal de felicitación al nuevo pontífice en el que le deseó una “fructífera tarea pastoral” al frente de la Iglesia Católica y destacó el carácter histórico del hecho: por primera vez un papa provenía de América Latina.

De la distancia al acercamiento

Aunque el 25 de mayo de 2003 Néstor Kirchner asistió al tradicional Tedeum en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, oficiado por el entonces arzobispo Jorge Mario Bergoglio, la relación entre el Gobierno y la Iglesia comenzó a tensarse en los años siguientes.

A partir de 2005, el presidente decidió trasladar la ceremonia religiosa del 25 de Mayo a distintas provincias del país —como Santiago del Estero, Mendoza o Salta— en lugar de participar del oficio en la catedral porteña.

Jorge Bergoglio, Néstor Kirchner y Cristina Fernández, en la Catedral Metropolitana, el 25 de mayo de 2004

La decisión estuvo vinculada, en gran medida, al malestar del Gobierno con las homilías críticas que Bergoglio pronunciaba en esas celebraciones, donde solía cuestionar la situación social, la desigualdad y el comportamiento de la dirigencia política.

Desde entonces, el arzobispo continuó celebrando el Tedeum en Buenos Aires. La tradicional ceremonia volvió a la Catedral porteña recién el 25 de mayo de 2014, un año después del comienzo del papado de Francisco.

El giro de Cristina respecto del vínculo previo entre el kirchnerismo y Bergoglio fue el comienzo de la reconciliación entre el kirchnerismo con el ex arzobispo porteño. La expresidenta a Roma para mantener su primera audiencia con Francisco, en un encuentro que buscó inaugurar una etapa de mayor diálogo entre el gobierno argentino y la Santa Sede

Carlotto, Bonafini y Verbitsky

La titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, había sido crítica del entonces arzobispo porteño y reclamó públicamente que haga un “mea culpa” por su rol como hombre de fe durante la dictadura. Cuando Bergoglio se convirtió en Francisco, lo reconoció como “hermano” en la fe católica. Algo similar pasó con la entonces presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini.

Francisco recibió calurosamente a Estela de Carlotto

Por su parte, Horacio Verbitsky -que había publicado el libro “El Silencio” en el que había relacionado a Bergoglio con el secuestro de los sacerdotes jesuitas Orlando Yorio y Francisco Jalics- no se retractó, pero atenuó sus críticas hacia la figura del sacerdote argentino, cuando pasó a ser conocido como Francisco.