A menos de 90 días del Mundial, el acceso al Aeropuerto Internacional Benito Juárez de Ciudad de México se ha convertido en un campo de batalla entre taxistas y plataformas de transporte. El Grupo Aeroportuario Marina prohíbe la presencia de Uber y DiDi en el recinto, por lo que la Guardia Nacional inició operativos para impedir su operación y garantizar la legalidad.
La disputa legal, que data de 2022, resurgió cuando casi un centenar de taxistas bloqueó los accesos en protesta por la competencia “desleal” de las plataformas. Acusan a las autoridades de permitir que las aplicaciones trabajen en zonas donde la normativa lo prohíbe y denuncian que el Congreso favorece a las empresas digitales.
Tras una reunión, las autoridades acordaron realizar controles periódicos; los taxistas levantaron el bloqueo pero anunciaron que vigilarán la operación de las apps hasta la Copa del Mundo. Los primeros operativos emitieron solo amonestaciones verbales, aunque algunos conductores de Uber recibieron advertencias sobre retiro de vehículos. Para muchos pasajeros, sin embargo, las medidas reflejan un intento de proteger un monopolio dentro del aeropuerto más que de ordenar el transporte.
La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que los taxistas pagan derecho por operar en el aeropuerto, mientras las plataformas no lo hacen. Planteó ubicar un espacio más alejado para las aplicaciones y exhortó a los taxistas a moderar tarifas. Usuarios frecuentes del AICM sostienen que la restricción limita la competencia y termina encareciendo los traslados desde la terminal, donde históricamente las tarifas han sido más altas.

DiDi expresó su disposición a dialogar, pero advirtió que las soluciones propuestas no parten de un análisis integral y pidió incluir a todas las partes para una regulación moderna. En Guadalajara, sede mundialista, se habilitará un terreno contiguo al aeropuerto para las plataformas, con transporte gratuito hacia la terminal, un modelo que busca equilibrar regulación y competencia.

Sheinbaum señaló que el conflicto se resolverá con diálogo pero recordó que los usuarios pueden contratar Uber fuera del perímetro federal, a varios kilómetros de la terminal. En la práctica, esto obliga a muchos viajeros a caminar o trasladarse fuera del aeropuerto para acceder a opciones más baratas. La controversia expone el choque entre un sistema de concesiones históricas y las nuevas plataformas digitales, con el consumidor en medio de la disputa.