Tras el conflicto por 140 despidos, el frigorífico Ganadera San Roque de Morón acordó reabrir sus puertas luego de una audiencia entre la empresa, trabajadores y el gobierno bonaerense.
La instancia de mediación se abrió después de conocerse el anuncio de cierre del histórico establecimiento y del envío de telegramas de despido a unos 140 trabajadores. Una mesa de díalogo entre representantes de la empresa y de los trabajadores permitió avanzar en un acuerdo para retomar la actividad y sostener la mayoría de los puestos de trabajo.
El conflicto había escalado a comienzos de la semana, cuando la planta comunicó el cierre y el despido masivo del personal. Frente a ese escenario, el Ministerio de Trabajo bonaerense dictó la conciliación obligatoria por 15 días para frenar las cesantías y abrir una instancia de negociación entre las partes.
La audiencia que destrabó el conflicto fue impulsada a partir de gestiones del intendente de Morón, Lucas Ghi, junto con los ministros bonaerenses de Trabajo, Walter Correa, y de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, Augusto Costa.
Desde el gobierno provincial destacaron que el objetivo fue sostener el diálogo entre las partes para preservar la actividad industrial y evitar la pérdida de puestos de trabajo en el distrito.
Costa señaló que la crisis del frigorífico se enmarca en un escenario más amplio de dificultades para distintos sectores productivos. El funcionario afirmó que la caída del consumo "está generando problemas en varias actividades" y remarcó que la Provincia buscó articular soluciones que permitan sostener la producción y el empleo.
Por su parte, Correa sostuvo que la prioridad de la cartera laboral fue garantizar la continuidad de las fuentes laborales durante la negociación. El ministro remarcó que el compromiso del gobierno bonaerense es defender cada puesto de trabajo y acompañar los procesos que permitan sostener la producción.
Según trascendió tras la audiencia, la reapertura del frigorífico se concretará con una reducción parcial del plantel de trabajadores.
De acuerdo con información publicada por el diario Primera Plana, la empresa planteó como condición para retomar la actividad una reducción de 20 puestos de trabajo respecto de la plantilla original.
“Nos fuimos muy contentos todas las partes. Se logró destrabar la situación: la reapertura se hará con 20 trabajadores menos, que es en lo que se plantó la firma”, precisó uno de los voceros del encuentro al medio local.
Según detalló la misma fuente, de esos 20 puestos afectados ya hay 15 trabajadores que aceptaron un retiro voluntario y cobrarán el 100% de la indemnización correspondiente, mientras que la situación de los otros cinco aún se encuentra en evaluación en el marco de las negociaciones en curso.
La empresa había justificado el cierre por la fuerte retracción del mercado interno de carne. Según explicó, las ventas registraron una caída cercana al 35%, lo que volvió inviable la continuidad de la actividad.
En ese marco, también habían advertido sobre el impacto de la importación de carnes y la pérdida de competitividad del sector, factores que, según argumentaron, profundizaron la crisis de la planta.
Tras la intervención de la Provincia y del municipio, las partes lograron encauzar la negociación y avanzar en un entendimiento que permitirá reabrir el establecimiento y continuar las conversaciones para garantizar la estabilidad laboral.
El intendente Ghi valoró el acuerdo alcanzado y sostuvo que la reapertura significó preservar empleo, sostener actividad económica en la ciudad y darle previsibilidad a muchas familias que dependen de esta planta.