14/03/2026 - Edición Nº1131

Sociedad


Métodos no invasivos

Endometriosis y fertilidad: por qué el dolor menstrual intenso nunca debe normalizarse

14/03/2026 | En el marco del Día Mundial de la enfermedad, especialistas advierten que el diagnóstico temprano es clave para preservar la capacidad reproductiva. Los nuevos métodos no invasivos que reemplazan a la cirugía y el impacto real en la búsqueda de un embarazo.



La endometriosis es mucho más que un dolor intenso; es una afección donde tejido similar al endometrio crece fuera del útero, generando inflamación crónica y dolor pélvico. Según estudios recientes, esta condición afecta la fertilidad en un rango que va del 30% al 50% de los casos.

A pesar de estas cifras, los especialistas llevan tranquilidad: entre el 50% y 70% de las mujeres con este diagnóstico logran concebir sin complicaciones. La clave reside en no normalizar el dolor menstrual incapacitante y realizar consultas ginecológicas tempranas para evitar que la enfermedad progrese y dañe la reserva ovárica.

En la actualidad, la medicina vive un cambio de paradigma respecto al diagnóstico. La laparoscopía dejó de ser la primera opción, dando paso a métodos no invasivos como la ecografía transvaginal con protocolos específicos y la resonancia magnética, que permiten identificar la patología de forma rápida y efectiva.

"Detectar la enfermedad en etapas tempranas permite planificar estrategias reproductivas acordes a cada etapa de la vida", explica la médica Florencia Gauthier. El tratamiento oportuno, que suele incluir progestágenos para reducir la inflamación, mejora drásticamente la calidad de vida y las posibilidades de un futuro embarazo.

Desde la Sociedad Argentina de Endometriosis (SAE), remarcan que el impacto de esta patología trasciende lo físico, afectando el entorno laboral y social. Por ello, campañas como la impulsada por un laboratorio privado buscan romper el mito de que "es normal que la menstruación duela" para acortar los tiempos de detección.

Cuando el embarazo natural no ocurre, las técnicas de reproducción asistida como la inseminación artificial o la fecundación in vitro aparecen como alternativas altamente efectivas. El objetivo final es un abordaje integral que valide la experiencia de la paciente y proteja su deseo de maternar frente a un diagnóstico a tiempo.