Hace exactamente siete años, el entonces diputado nacional Daniel Scioli anunció públicamente su decisión de volver a competir por la Presidencia de la Nación, con la intención de buscar una revancha política tras la derrota en el balotaje de 2015.
Sin embargo, aquella precandidatura dentro del peronismo nunca se concretó: meses después se consolidó una fórmula única encabezada por Alberto Fernández y Cristina Kirchner para representar al Frente de Todos en las elecciones presidenciales de 2019.
El episodio quedó como uno de los tantos intentos fallidos de Scioli por regresar a la carrera presidencial, algo que también ocurriría años más tarde en el proceso electoral de 2023.
El anuncio se realizó en el teatro ND Ateneo de la Ciudad de Buenos Aires, un escenario con fuerte carga simbólica para Scioli. En ese mismo lugar había presentado en 2003 su candidatura a vicepresidente acompañando a Néstor Kirchner.
Durante el acto, el exgobernador bonaerense presentó su libro El otro camino y confirmó su intención de competir en las primarias presidenciales.
“Mi decisión está tomada: voy a ser precandidato a presidente”, afirmó entonces Scioli ante dirigentes y militantes.
En su discurso planteó que el país atravesaba un momento decisivo y sostuvo que en las elecciones los argentinos debían elegir “entre más ajuste o el gran desarrollo nacional”.
También cuestionó con dureza la gestión del entonces presidente Mauricio Macri, al afirmar que las políticas económicas y sociales de su gobierno “no pudieron ser peores”, con “salarios a la baja, una injusta distribución del ingreso y una inflación absolutamente descontrolada”.

El lanzamiento también estuvo atravesado por el recuerdo de la derrota electoral de 2015, cuando Scioli fue el candidato presidencial del peronismo.
En las elecciones de octubre de ese año obtuvo el primer lugar, pero sin alcanzar el porcentaje necesario para evitar la segunda vuelta. En el balotaje de noviembre fue derrotado por Mauricio Macri.
El propio Scioli reconocía entonces el impacto político y personal de ese resultado. Afirmó que aquella derrota le “dolió” incluso más que el accidente náutico que sufrió en 1989 y en el que perdió su brazo derecho. “El sentimiento fue tan fuerte porque tenía muy claro que no se trataba de una derrota personal, sino de la derrota de más de 40 millones de argentinos que hoy sufren una gran frustración”, sostuvo.
En ese contexto, aseguraba que “otro camino es posible” y que aspiraba a encabezar un gobierno basado en la “unidad” y la “concertación”.
Entre las “propuestas concretas” para el “gran desarrollo nacional”, se refirió a retrotraer las tarifas y recuperar el poder adquisitivo de los salarios y jubilaciones, aunque sin precisar de dónde saldrían esos recursos, aunque sí planteó “un drástico replanteo de los compromisos con el FMI”.
Hasta el teatro céntrico llegaron dirigentes políticos vinculados al kirchnerismo y al peronismo bonaerense, para brindarle su respaldo. Estuvieron los intendentes Jorge Ferraresi (Avellaneda), Andrés Watson (Florencio Varela), Alberto Descalzo (Ituzaingó) y Gustavo "Tano" Menéndez (Merlo); los legisladores Marcos Di Palma y Sergio Berni; y los funcionarios del gobierno de La Matanza, Débora Giorgi y Roberto Feletti. También los ex funcionarios sciolistas Alberto Pérez y Silvina Batakis; y el periodista Diego Brancatelli.
Aquella breve campaña de Scioli también tuvo su propia página web, que por supuesto ahora no se encuentra en línea.

Al anunciar su precandidatura, Scioli se mostraba dispuesto a competir en las primarias contra otros dirigentes del peronismo.
Entre los posibles rivales mencionaba a dirigentes como Felipe Solá, Agustín Rossi o Guillermo Moreno, e incluso se manifestaba abierto a disputar una interna si decidía presentarse Cristina Kirchner.
“Es una decisión tomada ir a unas PASO con cualquiera”, afirmaba entonces, al sostener que tenía “la capacidad y claridad para unir a la Argentina”.
Sin embargo, el escenario político cambió meses después. La decisión de Cristina Kirchner de acompañar como candidata a vicepresidenta a Alberto Fernández terminó ordenando al peronismo detrás de una fórmula única del Frente de Todos, lo que dejó sin efecto la posibilidad de una competencia interna como la que Scioli había anticipado.

Años después, Scioli volvió a intentar competir por la Presidencia. En 2023 anunció su intención de participar en las elecciones dentro del oficialismo, en ese momento representado por Unión por la Patria.
Sin embargo, ese segundo intento tampoco prosperó. Finalmente el espacio definió como candidato presidencial al entonces ministro de Economía, Sergio Massa, lo que derivó en el retiro de la candidatura de Scioli antes de las primarias.
Uno de los giros más llamativos de la trayectoria reciente del dirigente se produjo pocos meses después de aquellas elecciones.
Tras el triunfo presidencial de Javier Milei, Scioli terminó integrando el gobierno libertario en el área de turismo y deportes una decisión que generó ruido tanto en el peronismo como en el purismo de LLA por el pasado del exgobernador bonaerense.