La semana política dejó una combinación de episodios que atravesaron al Gobierno nacional, al mundo del fútbol y al peronismo bonaerense.
Uno de los focos de atención estuvo puesto en el jefe de Gabinete Manuel Adorni, cuyo viaje a Estados Unidos en el marco del evento Argentina Week terminó envuelto en una controversia inesperada. En paralelo, Gregorio Dalbón quedó en el ojo de la tormenta tras su intento de “defender” a Pablo Toviggino, tesorero de la AFA.
Sobre el cierre de la semana, el peronismo no quiso ser menos y se abrió una grieta “conurbanera”: Quilmes vs. Berazategui. La tropa de Mayra Mendoza no perdonó a Carlos Bianco, mano derecha de Axel Kicillof.
Para Javier Milei también fueron días difíciles. El escándalo de Adorni le arruinó el Argentina Week, un evento claramente valioso, y el panorama económico no luce auspicioso en el corto plazo, con desafíos que desdibujan su optimismo. Por ejemplo, la inflación, un monstruo que no se deja doblegar fácilmente.

Manuel Adorni tenía todo dado para capitalizar políticamente la semana con la realización del Argentina Week en Estados Unidos, un ambicioso encuentro que reunió a empresarios, funcionarios y gobernadores con el objetivo de atraer inversiones y promocionar el potencial económico de distintas provincias.
Del evento también participaron once mandatarios provinciales que viajaron con la intención de “vender” oportunidades productivas y de desarrollo.
Sin embargo, el balance comunicacional del viaje terminó empañado por una polémica inesperada: la presencia de la esposa del vocero en el vuelo oficial. El tema rápidamente se instaló en redes sociales y en el debate político, donde se cuestionó el uso de recursos oficiales para ese traslado. Aquí, aquí y aquí distintas notas sobre el tema.
La situación se agravó cuando Adorni intentó dar explicaciones en una entrevista en vivo. Allí sostuvo que necesitaba la compañía de su esposa porque en Nueva York iba a “deslomarse” trabajando. La elección de ese término desató una ola de burlas y comentarios irónicos que terminaron amplificando la controversia. Acá, acá, acá y acá reflejamos la continuidad de la polémica, con sus derivaciones políticas y un posterior “pedido de disculpas”.
Uno puede decir alguna palabra o frase desafortunada en un vivo, sí. Me ha ocurrido muchas veces. La palabra no debió ser deslomarse. Somos humanos y cometemos errores.
— Manuel Adorni (@madorni) March 12, 2026
Detrás de cada explicación se encuentra siempre la verdadera intención de contar todo lo que estamos haciendo… https://t.co/Sh6Hm1DpGV
Mientras el Gobierno atravesaba esa incomodidad pública, otra historia avanzaba en paralelo: una semana clave en una de las investigaciones judiciales sobre la Asociación del Fútbol Argentino por una presunta evasión que superaría los 19.000 millones de pesos.
En ese contexto declararon el presidente de la entidad, Claudio Tapia, y el tesorero Pablo Toviggino. Sin embargo, el episodio que terminó de escalar el conflicto ocurrió cuando el abogado Gregorio Dalbón habló ante la prensa presentándose como vocero de Toviggino.
Durante esa conferencia, Dalbón afirmó que el asesor presidencial Santiago Caputo pretendía quedarse con el control de la AFA y que la situación terminaría resolviéndose mediante un supuesto acuerdo con Karina Milei.
Las declaraciones generaron un fuerte impacto político. Desde el entorno de la hermana del presidente negaron de manera categórica la existencia de cualquier tipo de pacto y rechazaron las acusaciones. El tema escaló al punto de que también intervino públicamente el flamante ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, y el propio Milei.
Desde la propia AFA, en tanto, tomaron distancia de los dichos de Dalbón, desconocieron su rol como supuesto abogado de los implicados y negaron la existencia de acuerdos políticos o judiciales vinculados a la investigación. Aquí, aquí, aquí y aquí algunas de las notas que marcaron la temperatura de todo lo relacionado a AFA.
Conmigo ustedes no tienen nada que arreglar. Están en manos de la justicia y si son culpables tendrán que pagar con todo el peso de la ley.
— Karina Milei (@KarinaMileiOk) March 11, 2026
Fin. https://t.co/IbcZk3JvQ5
Para no ser menos, el peronismo bonaerense también cerró la agenda política con nuevos chispazos internos. Esta vez, el episodio se originó en un acto realizado en Berazategui, donde una frase atribuida al ministro bonaerense Carlos Bianco generó ruido dentro del propio espacio.
Según trascendió, el funcionario relativizó los avances de la gestión municipal en Quilmes durante los últimos años, lo que fue interpretado como un mensaje crítico hacia Mayra Mendoza. La reacción no tardó en llegar: funcionarios y dirigentes cercanos a la referente de La Cámpora salieron a cuestionar las palabras del funcionario, considerado uno de los principales hombres de confianza de Axel Kicillof. Acá el repaso de la insólita grieta de zona sur.
En paralelo, desde el municipio de Merlo, el intendente Gustavo Menéndez dejó entrever sus aspiraciones de competir por la gobernación bonaerense en el futuro, anticipando lo que muchos dirigentes del espacio prevén como una disputa intensa por la sucesión de Kicillof. Aquí lo profundizamos.
A todo esto se sumó otro episodio que generó ruido interno. La presencia del gobernador en la exposición agroindustrial Expoagro, donde saludó al expresidente Mauricio Macri y mantuvo un breve diálogo con el director del diario La Nación, Fernán Saguier, despertó críticas de algunos sectores del kirchnerismo más alineados con Cristina Kirchner.

Pequeño detalle que olvidaron: en 2023 se había registrado un episodio similar cuando Eduardo 'Wado' de Pedro fue visto conversando distendidamente con Jorge Rendo, CEO del Grupo Clarín, durante un encuentro público, una imagen que en aquel momento también generó comentarios dentro del propio espacio político, tal como ilustramos aquí.