La Miss Mundo Argentina, Alina Akselrad, compartió su visión sobre el rol de las reinas de bellezas en la actualidad. Durante su visita a El Living de NewsDigitales, la cordobesa habló con Marysol Falbo sobre el detrás de escena de su disciplina, contó cómo se prepara para el certamen internacional y explicó la profundidad de sus proyectos sociales.
“Es un desafío muy grande, a mí me gusta decir que es como ir a jugar al mundial de las chicas”, dijo sobre Miss Mundo, el certamen internacional que busca destacar el talento, el liderazgo y el impacto social de mujeres de más de 120 países. La modelo, comunicadora y actriz representará a Argentina en el concurso que durará 40 días y será a mediados de año, con sede a definir.
Miss Mundo pasó de ser un certamen de belleza, en el pasado, a una evaluación de la destreza, el compromiso social y el conocimiento general de las participantes. “Para mí ser reina es ser la embajadora de nuestro país, promocionar nuestra cultura, ser una generadora de cambios a partir de tu voz”, afirmó. Para ella, el objetivo principal no es sólo la corona: “Es tratar de dejar en alto nuestra bandera y que todos conozcan la valentía de la mujer argentina”.
“Hoy en día hablamos de un concurso como Miss Mundo que es una belleza con propósito. Ya no hay una pasada en traje de baño porque el enfoque no está puesto en el cuerpo de la mujer, sino en lo que puede transmitir: cómo representa su país, sus proyectos personales, sus conocimientos y sus destrezas deportivas", profundizó.
"Creo que ese es el verdadero bellezómetro que deberíamos usar: la verdadera belleza no se mide ni se pesa, se demuestra”, expresó Alina Akselrad.
La cordobesa no es una recién llegada al mundo de los certámenes: empezó a los 16 años y, después de un largo camino, se coronó como Miss Universo Argentina en 2020. “El motivo y la razón es hacer de mi historia de vida un servicio para los demás”, dijo. Y agregó: “Mi compromiso es estar donde se necesiten dos manos, un corazón y alguien que te escuche”. Con esta premisa, Alina quiere transformar los prejuicios sobre la cosificación de la mujer en este tipo de certámenes y defiende que la esencia está en el propósito y el impacto social de cada candidata.

Alina Akselrad puso en marcha “Sanando el Mundo”, un proyecto para los más chicos que consiste en el intercambio de juguetes bélicos por juegos recreativos. De esta forma, busca fomentar una cultura de paz. “Mi objetivo es educar a través del juego en que la violencia no es divertida. Es muy irónico que mientras del otro lado del mundo muchos niños intentan sobrevivir, de este lado del mundo hay niños que juegan a matar”, explicó.
El proyecto ya recolectó más de 600 armas de juguetes en Córdoba. A través de actividades didácticas, promueve que los propios niños tomen la decisión de entregar este tipo de juguetes. A cambio, ella fomenta lo recreativo. Por ejemplo, mediante una colaboración con el Club Atlético Talleres, llevó por primera vez a la cancha a 100 chicos que participaron de la iniciativa: “Ellos se ganaron la entrada renunciando a jugar con un arma de plástico”, contó. El material recolectado es reciclado y transformado en mobiliario para plazas y hospitales infantiles en zonas vulnerables.
La Miss Mundo Argentina explicó que esta labor social necesita un trabajo de diálogo constante con los niños y sus padres para generar conciencia. A pesar de las críticas que a veces recibe en las redes sociales por este enfoque, sostiene que el proyecto es fundamental para intervenir en los patrones de violencia que los juegos bélicos pueden instalar en la infancia.

Alina Akselrad también recordó su infancia: “Nunca fui la más agraciada, ni la más simpática, ni la más bonita. Ese título jamás me tocó en la escuela”. Al mismo tiempo, señaló: “Crecí con un montón de etiquetas en la infancia que muchas veces alguien te las pone”.
Esa vulnerabilidad provocó que atravesara situaciones difíciles, pero también fue parte de la inspiración de su libro “Abraza tu poder” lanzado en 2021. “Habla de todo lo que para mí era un desafío, un miedo, llámese trastornos de la conducta de la alimentación por consecuencia de bullying en la escuela. Eso me llevó a una depresión en la adolescencia”, contó. Para ella, su obra ofrece una herramienta de superación para quienes atraviesan situaciones similares. En ese sentido, quienes deseen conseguir el libro pueden hacerlo contactándola a través de su Instagram: @alinaakselrad.

Apenas terminó la secundaria, Alina Akselrad rindió los exámenes de ingreso para medicina y odontología, pero finalmente se decantó por la comunicación, carrera que terminó a los 22 años. Tiempo después, hizo una certificación en retórica y derechos del niño en la Universidad de Harvard.
Su ambición profesional la llevó además a cruzar fronteras para formarse como actriz en México. Allí probó suerte en el Centro de Educación Artística de Televisa. Cada año, unas 6 mil personas aplican en esa institución, de las cuales sólo son admitidas 20. Finalmente, logró ingresar junto a su hermana. Desde entonces, reparte su vida entre ambos países e incluso actuó en la telenovela La Rosa de Guadalupe.
La versatilidad es parte de la personalidad de Alina: “Soy una persona insoportablemente organizada. Necesito tener control sobre todo lo que pasa, pero la forma que encuentro es justamente generando planes de acción”, confesó entre risas. Esta misma disciplina le permite gestionar sus propias redes sociales, responder mensajes personalmente y coordinar cada detalle de su carrera y su labor social.

Para Miss Mundo, Alina prepara una muestra de talento que busca romper moldes y honrar las raíces nacionales. Como el certamen es individual, no puede bailar con una pareja. No puede bailar tango, una chacarera ni una zamba, pero se la rebuscó para llevar el folclore argentino a lo más alto: decidió aprender malambo y bombo legüero: “Puedo zapatear sola, puedo agarrar las boleadoras. Puedo hacer un show de bombo espectáculo con un tradicional bombo legüero, ¿por qué no?”, planteó.
Su decisión para la muestra de talento también tiene el componente de “la valentía de la mujer argentina” de la que habla. “Yo me voy a poner, no es una cuestión de género. El folclore no tiene género”, aseguró. Esta es la identidad que ella representará ante el mundo.
Alina Akselrad invitó a todos a acompañar su participación en Miss Mundo. De hecho, hay una instancia donde el apoyo y el voto de los argentinos será fundamental para ella. En ese sentido, se puede seguir su proceso a través de su Instagram (@alinaakselrad) y a través del sitio web oficial del certamen: www.missworld.com.