La democracia tenía menos de dos años y había que votar otra vez. En 1985 los argentinos volvieron a sacar las urnas –las mismas que el general Leopoldo Fortunato Galtieri había dicho que estaban bien guadadas- y las llenaron de votos. Ese año pasó lo de siempre: el gobierno convocó a elecciones y los partidos se lanzaron a la aventura de cerrar listas y alianzas.
En esa época no había redes sociales, ni celulares, lo que hacía que la comunicación sea más lenta, pero no por eso menos efectiva. Todo se sabía, todo se debatía y todo llegaba por la radio, la tele y los diarios. Y por algún “espía” infiltrado en la contra, que pasaba datos que no tenían ni los más avezados periodistas.
Hubo muchos partidos que participaron, algunos de los cuáles ya no existen, pero hubo uno que jugó y que dejó una perlita para el recuerdo. El Partido Federal decidió competir sin alianzas, luego de haber participado en comicios de 1983 junto a partidos conservadores provinciales. La estrategia electoral buscaba consolidar una identidad propia del espacio que lideraba Francisco Manrique, conocido popularmente como “Paco”.
En el principal distrito del país, el partido presentó listas encabezadas por el educador mercedino Ariel Dulevich Uzal como candidato a diputado nacional, mientras que la nómina de diputados provinciales por la sexta sección electoral fue liderada por el joven abogado Rubén Darío Segú. En el plano municipal, la lista de concejales estuvo encabezada por el farmacéutico Manuel Antiche. En la campaña, sin los recursos que manejan los partidos grandes, había entusiasmo, pero el escrutinio fue un baño de realidad.

El Partido Federal obtuvo apenas 1,59% de los votos a nivel nacional y 1,79% en la provincia de Buenos Aires. Con esos porcentajes tan escasos, los candidatos federales no quedaron habilitados para ocupar bancas en el Congreso, ni en la Legislatura bonaerense ni en los concejos deliberantes de la provincia. La elección fue, un auténtico fracaso, pero hubo un distrito que marcó la diferencia.

Cruzando la General Paz las cosas fueron diferentes. En Capital Federal la lista de candidatos a diputados nacionales estaba encabezada por Francisco “Paco” Manrique, que obtuvo un 5,8% de los votos. Ese resultado permitió que el partido tenga representación en el Concejo Deliberante porteño, con la elección de un entonces joven dirigente: Guillermo Francos, que décadas más tarde tuvo un lugar central en la política nacional, llegando a ser jefe de gabinete.
Francisco Manrique, fue un marino y dirigente político argentino. Oficial de la Armada –con jerarquía de capitán de navío- fue jefe de la Casa Militar durante el gobierno que derrocó a Juan Domingo Perón, autodenominado Revolución Libertadora.
Alcanzó notoriedad durante la dictadura encabezada por Alejandro Agustín Lanusse, en la que fue designado ministro de Bienestar Social. Desde ese cargo impulsó -en 1971- la creación del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados, del que surgió el Programa Asistencial Médico Integral (PAMI), el sistema de salud destinado a jubilados y pensionados que con el tiempo se convertiría en uno de los organismos sociales más grandes de la Argentina.

Otro hito en su legado fue la creación del Pronóstico Deportivo (Prode), un juego que durante años fue una pasión nacional. El juego era muy sencillo: cada semana, los apostadores debían marcar los resultados de los partidos de fútbol. Las posibilidades eran tres: local, empate o visitante. El Prode empezó a captar la atención de los apostadores en 1971 y se mantuvo en pie hasta 1998, cuando la AFA decidió suspender el sorteo. En 2001 fue reanudado y sobrevivió hasta 2018, cuando dijo adiós.
En 1972 renunció al ministerio para lanzarse a la política electoral y fue candidato presidencial por Alianza Polular Federalista, con el que buscó construir una alternativa de centroderecha en la etapa de retorno a la democracia. Luego de la pausa partidaria impuesta por la dictadura entre 1976 y 1983, tras la recuperación democrática colaboró con el gobierno de Raúl Alfonsín como secretario de Turismo de la Nación. Murió en el cargo, el 19 de febrero de 1988. Pocos días antes había cumplido 69 años.