16/03/2026 - Edición Nº1133

Sociedad


Hallazgo paleontológico en Río Negro

El Alnashetri en Patagonia: hallazgo que desafía teorías evolutivas

15/03/2026 | Investigadores de Argentina y Estados Unidos presentaron el esqueleto casi completo de un alvarezsáurido en la zona de La Buitrera. El ejemplar, que pesaba menos de un kilo, sirve para entender el origen de estos extraños reptiles en el Cretácico.



El descubrimiento de un esqueleto casi completo y articulado de Alnashetri cerropoliciensis en el norte de la Patagonia permitió iluminar uno de los capítulos más confusos de los alvarezsáuridos, un grupo de dinosaurios pequeños y veloces. El hallazgo, realizado en la provincia de Río Negro, destaca por la calidad excepcional de preservación del fósil, lo que ofrece a los científicos una pieza crucial para entender un linaje que durante décadas resultó difícil de clasificar debido a la escasez de restos integrales.

El trabajo de investigación fue liderado por Peter Makovicky, de la Universidad de Minnesota, y el paleontólogo argentino Sebastián Apesteguía. Los restos fueron encontrados originalmente en 2014 en el yacimiento La Buitrera, una zona reconocida por sus valiosos aportes al conocimiento del período Cretácico. Tras más de una década de preparación en laboratorio debido a la fragilidad de los huesos, los resultados fueron publicados recientemente en la prestigiosa revista Nature.

Los alvarezsáuridos eran terópodos emparentados con las aves, caracterizados por tener brazos cortos y una gran garra en el pulgar. El ejemplar de Alnashetri permitió confirmar, mediante análisis microscópicos, que se trataba de un individuo adulto de al menos cuatro años y no de una cría. Con un peso inferior a un kilo, este dinosaurio convivió en un mundo de colosos manteniendo una escala casi doméstica, lo que lo posiciona como uno de los dinosaurios no avianos más pequeños conocidos en Sudamérica.

Este hallazgo revela que el achicamiento corporal en este grupo ocurrió antes que sus adaptaciones anatómicas más extremas, como las mandíbulas especializadas para dietas insectívoras. Además, el estudio sugiere que el origen de estos animales es más antiguo de lo que se creía, posiblemente remontándose a la época en que los continentes aún formaban parte de Pangea. Esto implicaría que su dispersión por el mundo fue un proceso gradual ligado a la separación de las masas terrestres.

La Buitrera vuelve a consolidarse como un sitio clave para la paleontología mundial, sumando este dinosaurio mínimo a una lista de descubrimientos que incluye serpientes primitivas y mamíferos mesozoicos. Según los investigadores, el trabajo en la zona continúa, ya que existen nuevas piezas relacionadas con esta trama evolutiva que actualmente están siendo preparadas para futuros estudios.