En la previa a la Copa Mundial de Fútbol que lo tendrá como uno de los anfitriones, México consiguió un récord Guinness con la clase de fútbol más grande del mundo que se realizó en la capital del país con más de 9.000 personas.
Un total de 9.500 personas tomaron una clase de aproximadamente 40 minutos en el Zócalo de la Ciudad de México, como si estuvieran en una escuelita de fútbol, rompiendo el récord de 1.038 que se había registrado en la ciudad estadounidense de Seattle en 2025.
"El día de hoy ingresaron 9.500 personas, por lo cual tengo la fortuna de poder decirles que, a partir de ahora, son oficialmente asombrosos 'Oficialy Amazing', muchas felicidades", dijo el juez de Guinness World, Alfredo Arista, al finalizar la clase.
El récord Guinness es parte de las actividades que México ha organizado en el marco del Mundial que se realizará del 11 de junio al 19 de julio en Estados Unidos, México y Canadá. El primer partido lo disputarán las selecciones de México y Sudáfrica en el estadio Azteca, que será tres veces sede de un partido inaugural de una Copa del Mundo, después de haberlo sido en 1970 y 1986.
"Hoy rompimos este gran récord Guinness, nos reunimos más de 9.000 personas y demostramos que somos capaces de lograr lo extraordinario y lo imposible", dijo la alcaldesa de la Ciudad de México, Clara Brugada, tras recibir el reconocimiento.

"Con este récord la ciudad manda un mensaje al mundo: 'El deporte, el fútbol, es el lenguaje universal, un idioma de paz que no necesita traducción'. Felicidades Ciudad de México, hoy arrancamos el Mundial", agregó.
Durante la clase, hombres y mujeres de todas las edades siguieron las instrucciones de los maestros y algunos ex futbolistas mexicanos que impartieron la clase desde un escenario.
La sesión tuvo una duración técnica de 35 minutos y comenzó con un calentamiento rítmico al ritmo de la música, requisito establecido por la organización de Guinness World Records para validar este tipo de marcas.
Durante la clase, los participantes realizaron ejercicios con pelota de distintas intensidades, diseñadas para adaptarse a las capacidades de cada persona y permitir la participación de asistentes con diferentes niveles de experiencia. La actividad destacó también por su carácter inclusivo, ya que contó con la participación de personas con discapacidad, deportistas, celebridades y público en general, además de integrantes del gobierno capitalino y funcionarios federales.