Entre el 1 y el 3 de mayo de 2026, la ciudad de Bakú, capital de Azerbaiyán, volverá a convertirse en el epicentro mundial del arte textil con una nueva edición del International Carpet Festival, un evento que celebra una de las tradiciones más emblemáticas del país: el tejido artesanal de alfombras.
El festival se desarrollará principalmente en Icherisheher, la Ciudad Vieja amurallada de Bakú, un barrio histórico de calles estrechas y arquitectura medieval que forma parte del patrimonio mundial. Durante esos días, el casco antiguo se transforma en una gran galería a cielo abierto: alfombras de todos los tamaños y estilos cuelgan de murallas, balcones y edificios históricos, creando una de las postales culturales más características del país.
El evento reúne a artesanos, historiadores, diseñadores, coleccionistas y comerciantes provenientes de distintas regiones del Cáucaso, Asia Central y Europa. Muchos de ellos viajan para exhibir piezas únicas elaboradas mediante técnicas tradicionales que, en algunos casos, se transmiten dentro de las mismas familias desde hace siglos.
Uno de los atractivos principales del festival son las demostraciones en vivo de tejido. Los visitantes pueden observar cómo los artesanos trabajan en los telares tradicionales, anudando hilo por hilo para crear complejos patrones geométricos. El proceso es lento y extremadamente detallado: una alfombra hecha completamente a mano puede tardar meses o incluso años en completarse, dependiendo de su tamaño y complejidad.
Además de las exhibiciones, el festival incluye talleres educativos, presentaciones culturales, conciertos y exposiciones temáticas que exploran la historia del arte de las alfombras en la región. También se realiza el Foro Internacional de la Alfombra, un espacio donde expertos discuten sobre preservación del patrimonio, innovación en diseño y el futuro del comercio de alfombras artesanales.
El tejido de alfombras es mucho más que una actividad artesanal en Azerbaiyán. Durante siglos ha sido una expresión cultural profundamente ligada a la vida cotidiana, las celebraciones familiares y la identidad regional. Cada zona del país posee estilos propios, reconocibles por sus motivos simbólicos, colores naturales y composiciones geométricas.

Artesanos trabajan en telares tradicionales durante las demostraciones públicas de tejido, una de las actividades centrales del festival que permite observar técnicas transmitidas durante generaciones.
Por esa razón, esta tradición fue reconocida como patrimonio cultural inmaterial por la UNESCO, lo que impulsó su difusión internacional y ayudó a preservar técnicas que podrían haberse perdido con el paso del tiempo.
En Bakú también se encuentra uno de los centros dedicados a este arte más importantes del mundo, el Azerbaijan Carpet Museum, un edificio inaugurado en 2014 cuyo diseño arquitectónico reproduce la forma de una alfombra enrollada. El museo alberga cientos de piezas históricas que reflejan la evolución de esta tradición a lo largo de los siglos.

El Azerbaijan Carpet Museum, en Bakú, destaca por su edificio con forma de alfombra enrollada y alberga una de las colecciones más importantes de alfombras tradicionales del Cáucaso, con piezas que recorren siglos de historia artesanal.
Más allá de su dimensión cultural, el festival también tiene un fuerte impacto turístico y económico. Cada edición atrae a miles de visitantes internacionales interesados en el arte textil, el patrimonio del Cáucaso y el mercado global de alfombras artesanales, que sigue siendo una industria relevante en la región.
Así, durante tres días, Bakú no solo exhibe su historia y su identidad cultural, sino que también reafirma el valor de una tradición milenaria que continúa viva gracias al trabajo paciente de generaciones de artesanos.