El jefe de Gabinete Manuel Adorni volvió a referirse al escándalo generado por los viajes que realizó junto a su esposa y aseguró que la situación “no fue un delito, pero sí un error”.
La controversia se desató luego de que se conociera que Bettina Angeletti, su pareja, integró la comitiva oficial que viajó a Estados Unidos en el avión presidencial para una gira del gobierno de Javier Milei.
El funcionario había justificado inicialmente la presencia de su esposa en el vuelo al señalar que iba a “deslomarse” trabajando durante la visita a Nueva York y que quería que lo acompañara.
En una entrevista televisiva, Adorni sostuvo que el video que se viralizó en redes sociales mostrando el episodio pudo haber salido desde el propio entorno gubernamental.
“El video salió de las puertas para adentro, estaban de ese lado del vidrio del aeropuerto”, afirmó el funcionario, al insinuar que la grabación se filtró desde áreas cercanas al Ejecutivo.

Sus declaraciones alimentaron versiones de internas dentro del oficialismo, en momentos en que el episodio generó fuertes críticas políticas y pedidos de explicaciones.
La polémica por el viaje a Estados Unidos se sumó a otro episodio reciente: un vuelo privado a Punta del Este durante el feriado de Carnaval, realizado junto a su familia.
Adorni también realizó junto a su esposa y un periodista un vuelo privado a Uruguay en febrero.Investigaciones periodísticas indicaron que el traslado se realizó en un jet privado y habría tenido un costo cercano a los 10.000 dólares, lo que volvió a poner en debate la coherencia entre el discurso de austeridad del Gobierno y la vida privada de sus funcionarios.
Durante la misma entrevista, Adorni también pidió disculpas por la expresión que utilizó al explicar el viaje. El jefe de Gabinete admitió que la palabra fue “inapropiada” y señaló que, cuando el Gobierno comete errores, debe explicarlos públicamente.
“Cada vez que se cometa un error nos sentaremos, lo explicaremos y pediremos las disculpas del caso. No somos dioses, somos humanos”, afirmó.
La controversia por los vuelos de Adorni continúa generando repercusiones en el ámbito político y mediático, mientras la oposición reclama información sobre quién autorizó el traslado y si hubo gastos para el Estado.

El episodio también reavivó el debate sobre los límites en el uso del avión presidencial y las comitivas oficiales, un tema sensible para el gobierno de Javier Milei, que llegó al poder con un discurso centrado en la austeridad del gasto público.
ND