16/03/2026 - Edición Nº1133

Internacionales

Reforma institucional

Kazajistán aprueba una nueva Constitución y reabre el debate sobre el poder de Tokayev

16/03/2026 | Un referéndum respaldado por amplia mayoría introduce cambios en el sistema político del país y restablece la figura del vicepresidente.



Kazajistán aprobó este domingo una nueva Constitución mediante referéndum, en una votación que podría modificar el equilibrio institucional del mayor país de Asia Central y abrir nuevas preguntas sobre el futuro político del presidente Kassym-Jomart Tokayev.

De acuerdo con encuestas a pie de urna, cerca del 87% de los votantes respaldó el nuevo texto constitucional, mientras que la participación se ubicó en torno al 73%, según datos preliminares de la comisión electoral. Aunque los resultados oficiales aún deben confirmarse, el respaldo mayoritario ya marca una clara señal de apoyo a la reforma.


El Parlamento de Kazajstán, una de las instituciones que verá modificada su estructura tras la aprobación del nuevo texto constitucional.

Un rediseño del sistema político

El nuevo texto constitucional introduce cambios estructurales en la organización del Estado. Entre las principales reformas se destacan la simplificación del Parlamento y la recreación del cargo de vicepresidente, una figura que había sido eliminada en 1996 durante la consolidación del sistema presidencialista del país.

La Constitución también otorga al presidente mayores facultades para designar altos cargos, incluyendo al vicepresidente y a otros funcionarios clave dentro del aparato estatal. Para varios analistas políticos, la recuperación de esta figura podría convertirse en un elemento central en la futura transición de poder.


El presidente Kassym-Jomart Tokayev emite su voto durante el referéndum constitucional en Astaná, en una jornada clave para la reorganización del sistema político kazajo. 

El debate sobre el mandato presidencial

Tanto la antigua Constitución como la nueva establecen que el presidente solo puede ejercer un único mandato de siete años, una regla que el propio Tokayev impulsó en 2022 como parte de una reforma política destinada a limitar la concentración de poder. Su mandato actual concluye en 2029.

Sin embargo, algunos expertos consideran que el nuevo marco institucional podría abrir interpretaciones legales o políticas que permitan reorganizar la sucesión presidencial. Entre los escenarios posibles se mencionan la designación de un sucesor en la vicepresidencia o una eventual reconfiguración del sistema político bajo el nuevo texto constitucional.

El propio Tokayev rechazó esas especulaciones tras emitir su voto en Astaná, donde afirmó que las próximas elecciones presidenciales se celebrarán cuando finalice su mandato en 2029.

La reforma también se produce en un contexto marcado por el legado de Nursultan Nazarbayev, quien gobernó Kazajistán durante casi tres décadas tras la independencia de la Unión Soviética en 1991. Nazarbayev renunció a la presidencia en 2019 y cedió el poder a Tokayev, aunque mantuvo durante años una influencia significativa en el aparato estatal. En una declaración pública poco habitual, el exmandatario de 85 años confirmó que votó a favor de la nueva Constitución y reiteró su apoyo a su sucesor.

El punto de inflexión de 2022

La relación entre el actual presidente y el antiguo liderazgo del país cambió de manera profunda tras los disturbios de enero de 2022, una crisis política que comenzó con protestas sociales por el aumento del precio del combustible y que rápidamente derivó en enfrentamientos violentos. Los disturbios dejaron cientos de muertos y miles de detenidos, y Tokayev sostuvo que detrás de la violencia existió un intento de golpe de Estado vinculado a sectores de los servicios de seguridad leales al antiguo poder político.


El expresidente Nursultan Nazarbayev, que gobernó Kazajstán durante casi tres décadas, apoyó públicamente la nueva Constitución aprobada en el referéndum.

Tras esa crisis, varios aliados históricos de Nazarbayev fueron desplazados, investigados o encarcelados, lo que permitió al presidente consolidar su control sobre las principales instituciones del país.

Un país clave en el tablero energético

Con unos 20 millones de habitantes, Kazajistán es uno de los países estratégicos de Asia Central por su enorme riqueza en petróleo, gas natural, uranio y minerales. Su posición geográfica entre Rusia, China y el mar Caspio lo convierte además en un actor relevante dentro de las rutas energéticas y comerciales que conectan Europa y Asia.

Por eso, cualquier cambio en su sistema político suele ser observado con atención tanto por las potencias regionales como por los mercados energéticos internacionales. El referéndum constitucional abre ahora una nueva etapa en la política del país, en la que la organización del poder y la futura sucesión presidencial volverán a ocupar un lugar central en el debate político kazajo.