La igualdad 1-1 entre Defensa y Justicia y Central Córdoba en el Norberto Tomaghello no solo dejó un sabor agridulce por lo deportivo, sino que expuso una escena de furia protagonizada por el entrenador del "Halcón", Mariano Soso, quien estalló contra el árbitro Bryan Ferreyra en el camino a los vestuarios.
En las últimas horas trascendió el informe arbitral, un documento crudo que detalla la violencia verbal del director técnico y que llevó al Tribunal de Disciplina a sancionarlo. Según el escrito de Ferreyra, Soso lo increpó a viva voz con una serie de descalificaciones que cuestionaron su integridad moral.
El detonante de la furia de Soso fue el polémico penal otorgado a Central Córdoba, que Michael Santos cambió por gol y que significó el empate final. La jugada, sumada a la expulsión previa de Mateo Aguiar a instancias del VAR, colmó la paciencia del banco local.
En el informe, Ferreyra dejó asentado que Soso no escatimó en frases hirientes:

Estas palabras, que Soso le gritó al juez en la zona de vestuarios, confirmaron la gravedad de la situación que se vio en videos que circularon rápidamente en redes sociales.
A pesar de la crudeza del informe y la gravedad de los insultos, la justicia deportiva aplicó una sanción que trae alivio a Florencio Varela. Según pudo confirmar este medio, Mariano Soso será suspendido por una fecha, pero dicha sanción será redimible por el pago de una multa económica.
Esto significa que, tras abonar el monto correspondiente en la AFA, el entrenador quedará habilitado de manera inmediata y podrá dirigir a Defensa y Justicia en el próximo compromiso ante San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro. El episodio reabre el debate sobre el arbitraje en el fútbol argentino. Soso deberá pagar, pero su lugar en el banco no correrá peligro.