A dos semanas del inicio del período ordinario del Congreso, el Senado de la Nación Argentina comenzó a ordenar su funcionamiento interno con la convocatoria a varias reuniones constitutivas de comisiones, un paso clave para poner en marcha la agenda parlamentaria del año.
El oficialismo de La Libertad Avanza buscará reforzar su influencia en la Cámara alta con la conducción de varias comisiones estratégicas, aunque también deberá ceder algunos espacios a bloques aliados y opositores para garantizar el funcionamiento legislativo.
Según el esquema que se discute entre los bloques, el oficialismo se quedaría con cinco presidencias, mientras que la Unión Cívica Radical encabezaría tres comisiones y el bloque Convicción Federal, escindido del peronismo de Unión por la Patria, tendría la conducción de otro espacio.
Durante el cierre del año legislativo pasado y las sesiones extraordinarias de febrero, el Senado ya había puesto en funcionamiento algunas comisiones centrales para el tratamiento de proyectos impulsados por el Gobierno de Javier Milei.
Entre ellas figuran Acuerdos, Justicia y Asuntos Penales, Presupuesto y Hacienda, Relaciones Exteriores y Culto, Ambiente y Desarrollo Sustentable y Trabajo y Previsión Social, que fueron claves para el debate de las iniciativas enviadas por el Poder Ejecutivo.
La reorganización continuará con la designación de autoridades en otras comisiones. Entre los nombres que aparecen para conducir esos espacios figuran el senador libertario Joaquín Benegas Lynch, la radical Carolina Losada, el fueguino Agustín Coto y la jujeña Carolina Moisés.
También se prevé que la mendocina Mariana Juri presida la comisión de Turismo, el cordobés Luis Juez la de Defensa Nacional y el pampeano Daniel Kroneberger la de Asuntos Administrativos y Municipales.
En paralelo al reparto de presidencias, el peronismo planteó cuestionamientos por la distribución de vocalías dentro de algunas comisiones.
El reclamo fue impulsado por el interbloque opositor que encabeza el senador formoseño José Mayans, quien pidió revisar la representación del espacio en comisiones estratégicas como Presupuesto y Hacienda.
Durante una reunión previa, el senador Fernando Salino también solicitó ampliar la participación opositora al considerar que el esquema original no reflejaba adecuadamente la relación de fuerzas dentro del Senado.
Finalmente, desde el oficialismo se abrió la posibilidad de un acuerdo para ampliar la presencia opositora en las comisiones más numerosas. De concretarse ese entendimiento, el interbloque opositor tendría seis vocalías en las comisiones de 17 integrantes, en lugar de las cinco previstas inicialmente.
El conflicto por la representación en las comisiones no es nuevo. La disputa se arrastra desde diciembre pasado, durante el debate de la Ley de Modernización Laboral, cuando sectores de la oposición decidieron no enviar representantes para integrar algunas comisiones.
En ese momento argumentaron que la distribución de cargos no respetaba el criterio proporcional establecido por el método D’Hondt, que regula el reparto de espacios dentro del Congreso.
Con la reorganización de esta semana, el Senado busca terminar de ordenar su estructura interna para avanzar con el tratamiento de los proyectos previstos para el nuevo período legislativo.