18/03/2026 - Edición Nº1135

Agro

Ganadería

CARBAP advirtió sobre los riesgos del nuevo sistema de vacunación para fiebre aftosa

16/03/2026 | "La política trató de atribuirse ese logro sanitario prescindiendo de la opinión de muchos productores", remarcaron desde la entidad



La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) expresó su preocupación ante la posibilidad de modificar la estructura del programa de vacunación contra la fiebre aftosa y recordó antecedentes sanitarios que, según la entidad, obligan a actuar con cautela frente a cambios en el sistema vigente.

La semana pasada, el Gobierno anunció que a partir del 1 de enero de 2027, Argentina flexibilizará la vacunación contra la fiebre aftosa. De este modo, los productores podrán elegir veterinarios privados habilitados en lugar del sistema obligatorio que brindan fundaciones o entes locales.

Desde la organización señalaron que la experiencia reciente muestra que decisiones tomadas sin consenso técnico pueden generar consecuencias sanitarias y productivas. En ese sentido, recordaron que “en abril de 1999 se intentó aplicar la última dosis de vacuna contra la fiebre aftosa y que en mayo del 2000 la Argentina fue declarada libre sin vacunación por la Organización Mundial de Sanidad Animal”.

Según CARBAP, en aquel momento se avanzó en la decisión sin contemplar las advertencias de productores y profesionales.

 

“La política trató de atribuirse ese logro sanitario prescindiendo de la opinión de muchos productores, técnicos y profesionales que reclamaban un análisis objetivo de la situación. También hubo quienes impulsaron dejar de vacunar por los costos y bajo la promesa de que esa decisión garantizaría el acceso a mercados que transformarían la realidad económica de nuestra producción”, indicaron.

 

La entidad recordó que el escenario posterior fue adverso. “La situación sanitaria regional, la falta de controles fronterizos, la ausencia de vigilancia epidemiológica y la falta de desarrollo de todas las actividades complementarias necesarias derivaron en que, en marzo de 2001, se reconocieran finalmente más de 2.000 focos de fiebre aftosa”, señalaron.

Un sistema que ya mostró buenos resultados

En la actualidad, CARBAP sostiene que el sistema sanitario muestra resultados favorables. “Hoy la fiebre aftosa es considerada una enfermedad exótica en la Argentina, dado que la mayor parte de nuestro territorio es reconocido como libre con vacunación y existen zonas específicas libres sin vacunación”, indicaron.

También remarcaron que “numerosos informes del SENASA muestran la ausencia de circulación viral y niveles de inmunidad poblacional más que adecuados”.

En ese contexto, cuestionaron que se impulse un cambio en la campaña de vacunación sin discusión previa. “En medio de la actual campaña de vacunación, sin ningún tipo de justificación técnica que lo avale, de manera absolutamente inconsulta, sin evidencias económicas que lo respalden y en forma absolutamente inoportuna, se pretende modificar mediante un acto administrativo la estructura central de la campaña de vacunación”, señalaron.

Costos y dudas por su su implementación

En relación con los costos, señalaron que el valor actual de la vacunación no representa una carga extraordinaria. “Para quienes sostienen que el precio de la vacuna es la única variable relevante, cabe recordar que actualmente el costo de la dosis aplicada equivale a menos de 600 gramos de novillo, cuando históricamente equivalía aproximadamente a un kilo”, expresaron.

La entidad consideró además que el contexto productivo actual requiere previsibilidad. “La Argentina atraviesa un momento favorable para el desarrollo de su producción ganadera y de la industria cárnica en un mercado internacional demandante de carnes de calidad. Modificar de manera intempestiva el principal programa sanitario de nuestras carnes bovinas, sin los consensos necesarios, puede generar un problema adicional o incluso una nueva barrera comercial innecesaria”, advirtieron.

Finalmente, plantearon dudas sobre la implementación del nuevo esquema. “No se establece quién será responsable de garantizar que la vacunación se realice en tiempo y forma, quién controlará su cumplimiento ni quién asegurará la cobertura en los establecimientos de menor escala”, concluyeron.

Según detallaron, más de la mitad de los productores posee rodeos pequeños, lo que obliga a mantener un sistema con cobertura territorial. “El 17 % de los establecimientos posee menos de 20 bovinos y el 34 % entre 20 y 100, lo que significa que más de la mitad de los productores tiene rodeos pequeños, generalmente dispersos y con mayores costos operativos para su atención”, indicaron.

En ese marco, concluyeron que “el sistema actual de entes y fundaciones fue concebido precisamente para asegurar cobertura territorial, equidad entre productores y el cumplimiento efectivo del programa sanitario”, y remarcaron que están dispuestos a discutir cambios, pero “en un marco de diálogo sincero y transparente, basado en números y datos concretos”.