El juicio por el brutal asesinato de Kim Gómez, la nena de 7 años que fue asesinada el año pasado en La Plata, llegó a su fin con una dura condena: el Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil Nº1 fijó una pena de 23 años y 4 meses para el menor de 17 años acusado por el crimen.
La sentencia fue dictada por los jueces Marcelo Giorgis, Guillermo Mercenaro y Juan Carlos Estrada, quienes ya habían declarado culpable al acusado a comienzos de marzo tras el juicio oral. El tribunal lo encontró responsable del delito de homicidio en ocasión de robo, una figura penal que contempla penas elevadas incluso dentro del régimen juvenil.
El condenado tenía 17 años al momento del crimen, por lo que el proceso se desarrolló bajo las reglas del fuero de Responsabilidad Penal Juvenil. Actualmente tiene 18.
Durante los alegatos finales del juicio, la fiscalía solicitó exactamente la misma pena que finalmente fue impuesta: 23 años y 4 meses de prisión. En cambio, la defensa pidió una condena sensiblemente menor y planteó que no superara los siete años de cárcel.

El asesinato de Kim Gómez provocó una fuerte conmoción social en La Plata y generó reclamos de justicia por parte de vecinos y familiares de la víctima. El caso también reavivó el debate público sobre la edad de imputabilidad y la participación de menores en hechos violentos.
La investigación judicial estableció que el robo fue cometido por dos adolescentes. Mientras uno de ellos fue condenado en este juicio, el segundo implicado tenía 14 años cuando ocurrió el hecho, por lo que fue declarado inimputable por su edad.
Actualmente ese menor permanece alojado en un instituto de máxima seguridad, donde cumple una medida de seguridad dispuesta por la Justicia por el plazo de dos años, el máximo previsto para estos casos.