16/03/2026 - Edición Nº1133

Economía

cuentas públicas

Superávit y recortes: las cifras ocultas del ajuste de Caputo

16/03/2026 | En febrero, el gobierno logró equilibrar las cuentas bajando el gasto, ante la merma en los ingresos.



El Sector Público Nacional (SPN) registró en febrero un superávit tanto primario como financiero, informó hoy el ministro de Economía Luis Caputo. El gobierno de Javier Milei debió recortar fuertemente el gasto (-8,8%) ante la merma en los ingresos (-8,9%), para sostener el equilibrio fiscal y fortalecer un resultado positivo en el inicio de 2026.

De acuerdo con los datos oficiales, el resultado primario fue positivo por $1,4 billones, y tras el pago de intereses de la deuda por $1,27 billones, consolidó un superávit financiero de $144.421 millones. De esta manera, el SPN logró cerrar febrero con números en verde.

Con este resultado, el acumulado del primer bimestre del año muestra un superávit financiero cercano al 0,1% del PIB, mientras que el superávit primario alcanza aproximadamente el 0,4% del producto. Desde el Gobierno destacan que estos números ratifican el rol del equilibrio fiscal como eje central del programa económico.

Cae la recaudación de ARCA, caen los ingresos del Sector Público Nacional

En febrero, los ingresos totales del Sector Público Nacional alcanzaron los $11,8 billones, con una caída en términos reales de 8,9% respecto al año anterior. Todos los tributos mostraron reducciones:

  • el IVA recaudó 13,1% menos, 
  • el Impuesto a las Ganancias bajó 3,9%,
  • los Aportes y Contribuciones a la Seguridad Social mermaron 5,3%,
  • el Impuesto a los Débitos y Créditos cayó 7,8%,
  • las retenciones recaudaron 40,1% menos,
  • los Derechos de Importación bajaron 30,8%.

El ajuste en el gasto público

Por el lado de los egresos, el gasto primario del SPN alcanzó los $10,4 billones, con un recorte interanual en términos reales del 8,8%, lo que implica un derrumbe del 30,9% respecto a febrero de 2023. ¿En qué partidas del gastó se concentró el ajuste interanual? 

  • las prestaciones del PAMI cayeron 12%,
  • los programas sociales, entre los que destacan la Tarjeta Alimentar, el Programa Acompañar, el ex“Potenciar Trabajo”, las transferencias a comedores comunitarios y merenderos y las Becas Progresar, se recortaron un 62,2%,
  • los gastos de funcionamiento del Estado, principalmente salarios, bajaron 12,3%,
  • las transferencias corrientes a las provincias se ajustaron un 47,4%,
  • los gastos en obra pública cayeron otro 19,4%.

Con recortes más moderados, se destacan los subsidios económicos (-2,1%) y las transferencias a universidades (-1,2%). Por el contrario, las únicas partidas que rebotaron fueron las jubilaciones (1,8%) y la AUH (11,3%).

Hacia adelante, la continua caída de la recaudación, producto del parate de la actividad económica, es seguida de cerca desde el Ministerio de Economía ya que corre el riesgo de entrar en un espiral descendente: la merma de los ingresos obliga a reducir el gasto, retrayendo aun mas la economía y por ende los ingresos.

No obstante, Caputo se mostró optimista: “las leyes de Presunción de Inocencia Fiscal y de Reforma Laboral contribuirán a la formalización de la economía, lo que junto con el crecimiento económico y el control estricto del gasto público permitirá continuar reduciendo impuestos”.